domingo, 27 de febrero de 2011

Y la semana...llegó a su fin.

De los caballos mejor ni hablar. Que frío, pero que frío. Se me helaban los pulmones, y la circulación en los dedos brillaba por su ausencia.
Eso sí, la prima de Sonja (la dueña del caballo) parecía no sentir lo más mínimo. Esa si que es mujer del norte.
Me quedé a ver cómo cepillaban a uno de los caballos y lo preparaban para montar, pero en cuanto subieron a una de las niñas, yo me metí en un pequeño refugio que tenían allí con una modesta chimenea.
Fue una pena no probar y dar una vueltecilla, pero entre lo grande que era el animal (imponía un poco) y la escasa movilidad de mis miembros, no me veía capacitada para dicha tarea.
Las niñas se lo estaban pasando pipa, y no había quién las despegara del caballo.
Menos mal que no tardamos mucho en irnos y sólo fueron dos horitas de exposición al frío.

 



Los siguientes días fueron de paz total, la buena de la abuela accedió a llevárselas de miércoles a sábado. Sonja se tenía que ir a Viena de jueves a sábado e Ico cómo siempre no estaría por casa, y no le veríamos el pelo hasta el domingo.
En resumen, estuve sola solita de jueves a sábado. Sin niñas, sin jefes, sin despertadores...menuda gozada.
Por las noches daba un poco de cosilla, por eso de estar en medio de la nada en una casa tan grande, pero el gustazo de levantarte por la mañana y ver que no hay nadie más....ohhh yeahh

No, no anduve en ropa interior por ahí ni me marqué ninguna sesión de karaoke.
Aproveché el tiempo, hice cosas que tenía pendientes, salí a tomar un te con Marlene, hice jogging por las mañanas.
Vamos, estupendamente.

Pero el sábado llegó y la calma desapareció. No obstante lo compensé con una pequeña escapada por la noche para tomar algo con Marlene, su hermano mayor y unos amigos.

Por casa todo sigue en su línea. No hay grandes novedades. Bueno Sonja sigue abriéndose un poco más, pero vaya, a veces preferiría que ni me hablara, porque para que me diga que todos los pilotos les ponen los cuernos a su mujer y que Carlos no tendría por que ser una excepción....cómo que no motiva mucho.
A veces es divertida pero otras empieza con la vena depresiva, que si de que sirve tener un marido con dinero si no está en casa, que si no le gustan sus hijas...Tanta sinceridad de repente puede resultar algo indigesta.
Yo intento animarla un poco, pero es que no se por dónde empezar ni que decir.
Bueno en una semanita se van de fin de semana los dos, así que a ver si el marido le da una alegría a la susodicha.

Y cambiando de tema, muchos me preguntabais por esos modelitos que les habían regalado a las chiquillas en Navidad. Pues bien, hoy los lucieron para ir al cine....por dios, que dolor!
La madre fue la artista de la combinación. Tengo que añadir, que en la foto hasta se ven discretos. No se aprecian los materiales de las faldas, las lentejuelas y perlas que las adornan, etc....

 


 A la Cibeles Fashion Week directas!!

Bueno, seguiré recopilando material para la siguiente entrada.
Mientras tanto, a cuidarse todo el mundo.

Un saludo a todos!

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