lunes, 7 de marzo de 2011

Tres semanas y tres días. Me parece una eternidad, pero se, o al menos intento mentalizarme. que pasarán rápido.

Desde el viernes pasado vuelvo a estar algo chof. Ya sabía que dos fines de semana tendría que estar sola con las niñas, peor sumarle un tercero de imprevisto, me snetó muy mal. Eso que implica, pues que no tendré días libres hasta que me vaya y que paso de tener que estar sola con las niñas dos días por semana a cinco.
Esto no sería un problema tan terrible, si no fuera porque cada vez las niñas me hacen menos caso y los padres me dejaron claro que no habría compensación económica por esos días libres perdidos.

Ahí a grandes rasgos la historia. Ahora toca matizar.
El viernes por la tarde cuando Sonja me comunicó su estupendo plan de irse al día siguiente con Ico a Viena, me dijo además que le sentaba mal no haberme avisado con antelación, así que quería compensarme con unos eurillos por el favor que les hacía, pero que lo mantuviera en secreto; no quería que su marido se enterase de que ella me daba un dinero extra.
Yo dije ¡hala que estupendo!, si ya...ilusa de mi. Llegó ayer por la tarde y sigo sin ver un céntimo. Esperaré un par de días más y si no le refrescaré la memoria a ver que pasa.

El viernes se van d enuevo, esta vez a Alemania con el hermano de Sonja y su mujer. Os preguntaréis que, cómo estando la abuela me toca quedarme con las niñas...pues porque los dos hijos adolescentes del segundo matrimonio estarán con ella, y bastante sufrimiento será para la mujer aguantar a esos dos elementos cómo para sumarle unas gemelas. Puede loquear.

En compensación me dijeron que intentarían que el fin de semana siguiente la abuela se quedara con Iva y Nina y dejarme libres tres días. Todavía es algo hipotético, así que veremos en que acaba la cosa.


Cómo decía antes, etso podría llevarse mejor, pero es que no tengo ninguna autoridad. La madre la anula delante de las niñas, así ¿cómo me van a tomar en serio cuando estoy sóla con ellas?
Sin ir más lejos hoy al mediodía. Sonja mucho se queja de que Ico habla por el móvil durante la comida...ella no es ninguna excepción y 2 de cada 5 días nos deja colgadas en plena comida.
Cómo de costumbre se fue fuera a hablar, y yo me quedé en la mesa con las dos, intentando converncerlas de que se coman la ensalada.
Les dije que nada de pucheros y que a comérsela. Iva la acabó, no sin soltar varias quejas por cada tenedor que engullía; Nina se hizo la remolona, y aunque fuera lenta el asunto iba yendo.
¿Que me fastidó? Que después de la batalla con la ensalada de col, la madre entró, Nina puso pucheros y medio llorando dijo, "no puedo más" a lo que su madre le contestó "no comas más mi vida"...en cuanto se dió la vuelta su madre me miró y cambió el puchero por una sonrisa horrible y me suelta, "tu no puedes obligarme a hacer nada, porque mama me deja hacer lo que quiero"

¿Así cómo me van a respetar?
Es de lo más frustrante, es darse contra un muro una y otra vez.
¿Y que me queda? resignación, sonrisa permanente y contar los días que faltan para decir adios para siempre.


Lo único que echaré de menos será a Marlene y su familia. Se portan genial conmigo. Ayer fui a su casa después de cenar. Me pusieron un te, un krapfen, no dejaron de preguntarme que tal estaba....si hasta la madre me sirvió una copita de prosecco para "brindar por el buen trabajo que estás haciendo"
Incluso nos invitaron (a las niñas y a mi) a ir con ellos mañana al desfile de carnaval en Graz. Pero Sonja sólo dijo, que hay mucha gente y que es peligroso. Así que mañana nos quedaremos a ver el de Thal...

No se me da rabia, sólo pone trabas y más trabas. Ya había conocido al equipo de volleyball, estaba encantada con poder ir al fin a jugar, pues nada, todos mis viernes están ocupados con las niñas.
Me invitaron a una fiesta el próximo sábado, pues tampoco.

Mi último mes, tengo más actividades que nunca, conozco más gente, y a cambio me toca etsar en casa.
Eso sí que es mala suerte.


Y ahora riámonos un poco; no sabeis la última, hoy me ha confesado que no le da muchos huevos a las niñas, porque tienen hormonas y les podrían crecer las tetas.
cri cri, cri cri (sonido de grillos)
Me quedé con una cara que no sabía si partirme de risa o quedarme seria porque no era ningún chiste. E hice bien en optar por la segunda...Dios mío lo que hay que oir.
Pero bueno que esperábamos de alguien que durante el embarazo se pegaba puñetazos en la barriga como acto reflejo cada vez que una de las niñas daba una patada.

En fin, espero volver entera física y psíquicamente.

Ya queda menos  =)

Un saludo a todos!!

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