Ya están aquí. Las vacaciones de fin de semestre han llegado.
Esto sonaría mucho mejor si no implicara sus 7 días y sus 7 noches con las niñas en casa (bueno 9 porque le sumamos el fin de semana previo).
Si martes y miércoles ya me parecía demasiado imaginaos esto. Menos mal que en esta ocasión cuenta con Sonja que estará en casa todo este tiempo.
¿Que implica tenerlas en casa?
Tanto teimpo libre cómo tienen se aburren en cero coma, así que consecuentemente se pasan el día entero quejándose, llorando, gritando...
Para que hoy la madre dijera de una de ellas "es que simplemente...no me gusta" imaginaos hasta que límites llegamos.
Sin ir más lejos, ayer los angelitos casi me hacen llorar.
Les dije que antes de empezar a jugar en la habitación tenían que dejar el salón cómo lo habían encontrado. Pues no empezaron las dos a atacarme verbalmente. Sacaron de algún rincón de su mente el día en que fregando se me escurrió un cuenquito y se descascarilló un poco el borde.
Que no tenían que recoger el salón, que yo no era nadie para obligarles, que era horrible, que se lo había hecho pasar fatal a su madre, que ella estaba enfadadísima conmigo porque yo solía le rompía sus cosas; que a nadie en esta casa le gustaba proque era mala, y que su madre había tenido que pagar muchísimo dinero por mi culpa, porque había roto el cuenco....
De nada sirvió que les dijera que se callaran, imitaban todo lo que yo decía, aún encima con voz burlona.
En cuanto llegó su madre y vió el percal pidió explicaciones. Menudos berridos soltó. No dejó de pedirme disculpas y repetir que no me lo tomara cómo algo personal, que no sabía de dónde habían sacado las niñas esas cosas. Cierto o no, a mi me dejaron bastante chof.
Viendo que la situación se nos iba de las manos, o sacábamos a las niñas de casa o aquello se convertiría en el apocalipsis.
Sonja optó por la piscina, y como todas en este país, estaba en un centro de aguas termales.
Primera cosa que veo nada más entrar, la obesidad afectaba al 70% de la chavalería que había alli dentro. A muchos les sobraban los manguitos. Venían con flotador de serie.
Me chocó bastante porque se suponía que los niños del campo eran la última esperanza de infante sanote. Está claro que no es así, las consolas y bollería industrial también ha llegado al pueblo, y lo gritan a los cuatro vientos.
Un par de horas allí metidas, en aquel caldo a 30 graditos, fueron suficientes para cansar a los angelitos. No tardaron nada en caer dormidas.
¡Objetivo conseguido!
Pero ya sabemos cómo va esto y después de unas horas de sueño, las pilas se recargan más de lo necesario.
Había que buscar una solución rápida y ya que el deporte era el único as que podíamos sacarnos de la manga...hoy a ponerse los patines.
Hasta el pueblo de al lado nos fuimos en busca de un lago en condiciones (el de Thal está a medio congelar).
Yo, emocionada con eso de que iba a ser la primera vez que patinaba en un lago.
Ahora os digo, ese aura de idealismo que envuelve dicha acción....¡olvidaros! y menos si está nevando.
Sólo hay baches, zonas de hielo machacado donde se te frenan los patines, resbala el doble que una pista normal...vamos que me costó pillarle el truco. Eso sí, grande era un rato.
A pesar de mi pequeño desencanto con la novedad, fue toda una experiencia y nos lo pasamos muy bien.
No me tengo que quejar por que en lo que va de semana estamos solucionando bastante bien el "problema" niñas/tiempo libre. Mañana por ejemplo, nos vamos a los cuadras. Me han hablado de caballos, pero no se que haremos exactamente jeje ya os contaré mañana por la noche.
Por el momento me voy a la camilla y a mentalizarme para la jornada venidera.
Un saludo a todos!
martes, 22 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
A algunos ya os he hablado de Martina, para otros seguramente es un personaje nuevo en esta historia.
Se trata de una chica que vive a un par de casas de la mía. La conocí en aquella "fiesta Ibicenca" a la que no me apetecía ir y que después me lo pasé tan bien.
Empezamos a hablar cuando se enteró de que yo era española y estaba aquí trabajando cómo au-pair. Casualmente ella se va, en un mes, a Córcega para trabajar de lo mismo. Así que me cogió por banda y no me soltó hasta que le solté toda la información que podía darle acerca de esta experiencia.
Se trata de una chica de 20 años, bajita, bastante redonda y que no calla...en serio, y no sería tan malo si no fuera porque sólo habla de ella misma. Al margen de este pequeño detalle, se le ve buena persona.
Pues bien, después de aquella fiesta quedamos un día para tomar un café aquí en el pueblo (en la única cafetería que hay). Cómo os decía antes, sólo habló de ella misma, pero en un paréntesis que hubo me dijo que su familia estaría encantada de conocerme, y que porque no iba a comer un día a su casa...
Pues bien, ese día llegó, y concretamente fué hoy.
Allí me presenté a las 12. Ella aún estaba en la ducha y me recibieron los padres y la hermana mayor. Todos me miraban curiosos a la par de divertidos.
Pronto descubrí de quién había heredado la chiquilla la labia que tiene. La madre es igual que ella pero con mas arruguillas en la cara y un perfecto inglés. La buena mujer es profesora de inglés y además una persona adorable.
Hacía tiempo que no me sentía tan cómoda.
Para más inri, cocinó pollo con arroz para mi. Hacía unas semanas le había dicho a Martina que echaba de menos el pollo asado, y ésta no tardó nada en decírselo a su madre.
Ahí estaba yo en mi salsa comiendo un estupendo pollo al horno y teniendo una conversación de lo más amena.
Sólo me ofrecían comida y más comida. ¡Hasta me dieron un trozo de pollo para que me trajera a casa para la cena!
Cómo toda familia tienen sus cosillas, y se les ve un deje pueblerino. Algún eructo furtivo o disfrutar del pollo comiendo con las manos son ejemplos, pero incluso se les perdonan.
Lo divertido llegó cuando la madre me pidió ayuda para preparar los krapfen. Son una especie de bollitos, tipo donuts pero sin agujero, que normalmente están rellenos de mermelada de albaricoque. Es un producto típico de la respostería austriaca, y he de decir que está buenísimo.
Mucho amasar, dejar reposar, más amasar, darles forma y por último freirlos.
Me encantó la experiencia. No por el hecho de cocinar si no porque era un producto típico de aquí hecho por una familia 100% austriaca.
El resultado fue excelente...¡me comí 4! y lo dejé ahí porque si no ya empezaba a ser gula.
A la hora del café un matrimonio amigo de ellos vino ocn sus dos hijos (un chico de trece y una chica de 20).
Casualidades de la vida la hija también se llamaba Victoria.
No tardé nada en perder la vergüenza y estuvimos hablando hasta las 8 de la tarde que ya fueron horas de volver a casa.
El matrimonio encantador. Ella, superpija refinada pero muuuy graciosa; él, cara de erudito rondaba los dos metros y desprendía sentido del humor por los cuatro costados.
Aunque hubo muchas partes en alemán, todos fueron muy educados y cambiaban al inglés constantemente para que pudiera participar en la conversación.
Nos echamos unas risas, no lo niego.
Pero cómo todo en esta vida, la jornada llegó a su fin y ya iba siendo hora de volver al "hogar".
No sin antes llevarme, también, tres krapfen para el desayuno =)
Me han invitado a visitarlos de nuevo, y la madre me ha prometido una clase de cocina para aprender a hacer esas deliciosas pastas navideñas austriacas.
¡Estoy deseándolo!
Aún va a ser cierto eso de que "lo divertido empieza cuando te queda poco para volver a casa"
Por el momento a disfrutar toca.
¡Un saludo a todos!
Se trata de una chica que vive a un par de casas de la mía. La conocí en aquella "fiesta Ibicenca" a la que no me apetecía ir y que después me lo pasé tan bien.
Empezamos a hablar cuando se enteró de que yo era española y estaba aquí trabajando cómo au-pair. Casualmente ella se va, en un mes, a Córcega para trabajar de lo mismo. Así que me cogió por banda y no me soltó hasta que le solté toda la información que podía darle acerca de esta experiencia.
Se trata de una chica de 20 años, bajita, bastante redonda y que no calla...en serio, y no sería tan malo si no fuera porque sólo habla de ella misma. Al margen de este pequeño detalle, se le ve buena persona.
Pues bien, después de aquella fiesta quedamos un día para tomar un café aquí en el pueblo (en la única cafetería que hay). Cómo os decía antes, sólo habló de ella misma, pero en un paréntesis que hubo me dijo que su familia estaría encantada de conocerme, y que porque no iba a comer un día a su casa...
Pues bien, ese día llegó, y concretamente fué hoy.
Allí me presenté a las 12. Ella aún estaba en la ducha y me recibieron los padres y la hermana mayor. Todos me miraban curiosos a la par de divertidos.
Pronto descubrí de quién había heredado la chiquilla la labia que tiene. La madre es igual que ella pero con mas arruguillas en la cara y un perfecto inglés. La buena mujer es profesora de inglés y además una persona adorable.
Hacía tiempo que no me sentía tan cómoda.
Para más inri, cocinó pollo con arroz para mi. Hacía unas semanas le había dicho a Martina que echaba de menos el pollo asado, y ésta no tardó nada en decírselo a su madre.
Ahí estaba yo en mi salsa comiendo un estupendo pollo al horno y teniendo una conversación de lo más amena.
Sólo me ofrecían comida y más comida. ¡Hasta me dieron un trozo de pollo para que me trajera a casa para la cena!
Cómo toda familia tienen sus cosillas, y se les ve un deje pueblerino. Algún eructo furtivo o disfrutar del pollo comiendo con las manos son ejemplos, pero incluso se les perdonan.
Lo divertido llegó cuando la madre me pidió ayuda para preparar los krapfen. Son una especie de bollitos, tipo donuts pero sin agujero, que normalmente están rellenos de mermelada de albaricoque. Es un producto típico de la respostería austriaca, y he de decir que está buenísimo.
Mucho amasar, dejar reposar, más amasar, darles forma y por último freirlos.
Me encantó la experiencia. No por el hecho de cocinar si no porque era un producto típico de aquí hecho por una familia 100% austriaca.
El resultado fue excelente...¡me comí 4! y lo dejé ahí porque si no ya empezaba a ser gula.
A la hora del café un matrimonio amigo de ellos vino ocn sus dos hijos (un chico de trece y una chica de 20).
Casualidades de la vida la hija también se llamaba Victoria.
No tardé nada en perder la vergüenza y estuvimos hablando hasta las 8 de la tarde que ya fueron horas de volver a casa.
El matrimonio encantador. Ella, superpija refinada pero muuuy graciosa; él, cara de erudito rondaba los dos metros y desprendía sentido del humor por los cuatro costados.
Aunque hubo muchas partes en alemán, todos fueron muy educados y cambiaban al inglés constantemente para que pudiera participar en la conversación.
Nos echamos unas risas, no lo niego.
Pero cómo todo en esta vida, la jornada llegó a su fin y ya iba siendo hora de volver al "hogar".
No sin antes llevarme, también, tres krapfen para el desayuno =)
Me han invitado a visitarlos de nuevo, y la madre me ha prometido una clase de cocina para aprender a hacer esas deliciosas pastas navideñas austriacas.
¡Estoy deseándolo!
Aún va a ser cierto eso de que "lo divertido empieza cuando te queda poco para volver a casa"
Por el momento a disfrutar toca.
¡Un saludo a todos!
viernes, 18 de febrero de 2011
No os emocioneis, no hay ocurrido nada nuevo, pero hoy me apetecía escribir.Contar mi rutina.
Últimamente estoy yendo a correr por las mañanas. Es una buena forma de mantener la mente ocupada y al mismo tiempo salir de casa y tomar el aire.
Yoooo que era pensar en cardio y me ponía mala. Pues mírame, ahora tan estupenda me marco mis 30-45 minutos de jogging y caminata, alternando.
Además por aquí hay muchos sitios a dónde ir. Es un momento lleno de paz, no se oye nada, absolutamente nada, y menos ahora con la nieve que amortiguan cualquier sonido.
Sólo los pasos sobre el asfalto y los pajarillos.
Hasta ahora hacía siempre el mismo recorrido pero hoy me he levantado inspirada y me apetecía cambiar, así que he tirado en dirección contraria. Me he ido hasta el lago, lo he recorrido entero por la orilla y vuelta a casa.
Sorpresa la mía al pasar al lado de las barcas, que alquilan en verano, y ver un tremendo bote colocado en vertical con la foto de Arnold y su mujer. "Thal, el pueblo del gobernador de California".
Entre eso y la ruta de senderismo que existe con la forma de su cabeza, creo que a partir de ahora nada me sorprenderá.
Así transcurren mis mañanas entre carreritas y tablas de ejercicios.
Sin embargo ayer el día cambió un pelín. Siempre comemos en casa, pero entre que Sonja lleva tres días con un dolor de cabeza que se muere e Ico estaba por aquí de paso, pues salimos todos.
Tengo que decir que después de todo lo que he escrito sobre Sonja, auqnue no sea mi amiga del alma , ayer me dio pena.
Yo ya me he acostumbrada a que Ico pase por esta casa como un fantasma....nunca está o si está ni lo vemos. Siempre hablando por telefono, la blackberry, el iPad o conferencia via webcam para lo que se encierra en su habitación.
El tiempo que estuvimos en el restaurante, siguió en su linea. Yo me hice la sueca pero a Sonja se le notaba a leguas que estaba triste.
Tanto a ella como a las niñas ya les habían servido, aún faltábamos él y yo, y mientras tanto su teléfono no dejaba de sonar ni el de teclear mensajes.
Cómo cabía esperar ella saltó y pidió que por favor tuviéramos una comida normal....a lo que el contestó que aún no le habían traído su plato y que tenía que atender unos asuntos.
Es en este punto cuando me doy cuenta que todo lo que Sonja suelta sobre mi es sólo frustración. Sabe que su familia no es normal, no aguanta mucho a las niñas y su marido no le hace ni caso.
Después de la comida nos dividimos y cada uno se fue a hacer sus cosas.
Mientras estaba sola en una cafetería tomando un te haciendo tiempo, no dejaba de darle vueltas a la palabra familia, a su definición más bien.
Estos sólo cumplen la teoría, no se ve cariño, mucho menos unidad, pocas veces se ríen todos juntos y si los he visto creo que en 5 meses han sido dos veces.
Es muy raro que tenga un plan en el que participen todos. Casi nunca salen de casa...
Me da pena.
Aquí aprendo la segunda lección; pese a mi frustración con el idioma, que era mi prioridad cuando llegué, estoy creciendo en otros aspectos. Creo que nunca había sido tan consciente de la "familia" que tengo. Es decir, que cumplimos la teoría y además en la práctica yo nos pondría un 9. Todo de lo que carecen los Cacic a nosotros nos sobra por los cuatro costados.
Vale que en todas las familias hay peleas, discusiones....somos humanos y todos distintos, ahí reside la gracia ¿no?
Realmente no echo de menos la vida social, echo de menos un nucleo familiar normal. Con sus comidas todos juntos, los paseos, las charlas en el salón viendo la tele (aunque a veces es más un ciber jeje)
Con esto no os sintais desplazados las amistades ; )
En fin, que siendo au-pair tienes la suerte de aprender más que a planchar y a cocinar.
Por cierto, cambio radical de tema, ¡ya tengo fecha de vuelta definitiva! El uno de abril me tenéis de nuevo dando la brasa por esos lares. Deseareis que no haya vuelto...
Mientras tanto por aquí sigo, viendo los atracones que se mete la jefa de paté superfinolis bien rociado de ketchup, semiuntado en un bollo que debora a mordiscos mientras (con la boca llena) me pregunta que haré cuando vuelva a España.
Ah y antes de dejar la entrada de hoy, tengo buenas noticias. ¡Hace más de dos semanas que no veo ninguna de las braguillas de las niñas sucia! ¡Esto hay que celebrarlo!
Dejaré pasar el que una de ellas se chupe un dedo y se lo meta en el oido repetidas veces, que la otra bese el queso y se pase las lonchas por la cara....y que ambas vean la tele mordiéndose las uñas de los pies...angelitos.
Yuhuuuuuuuuuuu que motivada estoy =)
¡Alegría , alegría, que no se diga!
Un beso enorme a todooooos
Últimamente estoy yendo a correr por las mañanas. Es una buena forma de mantener la mente ocupada y al mismo tiempo salir de casa y tomar el aire.
Yoooo que era pensar en cardio y me ponía mala. Pues mírame, ahora tan estupenda me marco mis 30-45 minutos de jogging y caminata, alternando.
Además por aquí hay muchos sitios a dónde ir. Es un momento lleno de paz, no se oye nada, absolutamente nada, y menos ahora con la nieve que amortiguan cualquier sonido.
Sólo los pasos sobre el asfalto y los pajarillos.
Hasta ahora hacía siempre el mismo recorrido pero hoy me he levantado inspirada y me apetecía cambiar, así que he tirado en dirección contraria. Me he ido hasta el lago, lo he recorrido entero por la orilla y vuelta a casa.
Sorpresa la mía al pasar al lado de las barcas, que alquilan en verano, y ver un tremendo bote colocado en vertical con la foto de Arnold y su mujer. "Thal, el pueblo del gobernador de California".
Entre eso y la ruta de senderismo que existe con la forma de su cabeza, creo que a partir de ahora nada me sorprenderá.
Así transcurren mis mañanas entre carreritas y tablas de ejercicios.
Sin embargo ayer el día cambió un pelín. Siempre comemos en casa, pero entre que Sonja lleva tres días con un dolor de cabeza que se muere e Ico estaba por aquí de paso, pues salimos todos.
Tengo que decir que después de todo lo que he escrito sobre Sonja, auqnue no sea mi amiga del alma , ayer me dio pena.
Yo ya me he acostumbrada a que Ico pase por esta casa como un fantasma....nunca está o si está ni lo vemos. Siempre hablando por telefono, la blackberry, el iPad o conferencia via webcam para lo que se encierra en su habitación.
El tiempo que estuvimos en el restaurante, siguió en su linea. Yo me hice la sueca pero a Sonja se le notaba a leguas que estaba triste.
Tanto a ella como a las niñas ya les habían servido, aún faltábamos él y yo, y mientras tanto su teléfono no dejaba de sonar ni el de teclear mensajes.
Cómo cabía esperar ella saltó y pidió que por favor tuviéramos una comida normal....a lo que el contestó que aún no le habían traído su plato y que tenía que atender unos asuntos.
Es en este punto cuando me doy cuenta que todo lo que Sonja suelta sobre mi es sólo frustración. Sabe que su familia no es normal, no aguanta mucho a las niñas y su marido no le hace ni caso.
Después de la comida nos dividimos y cada uno se fue a hacer sus cosas.
Mientras estaba sola en una cafetería tomando un te haciendo tiempo, no dejaba de darle vueltas a la palabra familia, a su definición más bien.
Estos sólo cumplen la teoría, no se ve cariño, mucho menos unidad, pocas veces se ríen todos juntos y si los he visto creo que en 5 meses han sido dos veces.
Es muy raro que tenga un plan en el que participen todos. Casi nunca salen de casa...
Me da pena.
Aquí aprendo la segunda lección; pese a mi frustración con el idioma, que era mi prioridad cuando llegué, estoy creciendo en otros aspectos. Creo que nunca había sido tan consciente de la "familia" que tengo. Es decir, que cumplimos la teoría y además en la práctica yo nos pondría un 9. Todo de lo que carecen los Cacic a nosotros nos sobra por los cuatro costados.
Vale que en todas las familias hay peleas, discusiones....somos humanos y todos distintos, ahí reside la gracia ¿no?
Realmente no echo de menos la vida social, echo de menos un nucleo familiar normal. Con sus comidas todos juntos, los paseos, las charlas en el salón viendo la tele (aunque a veces es más un ciber jeje)
Con esto no os sintais desplazados las amistades ; )
En fin, que siendo au-pair tienes la suerte de aprender más que a planchar y a cocinar.
Por cierto, cambio radical de tema, ¡ya tengo fecha de vuelta definitiva! El uno de abril me tenéis de nuevo dando la brasa por esos lares. Deseareis que no haya vuelto...
Mientras tanto por aquí sigo, viendo los atracones que se mete la jefa de paté superfinolis bien rociado de ketchup, semiuntado en un bollo que debora a mordiscos mientras (con la boca llena) me pregunta que haré cuando vuelva a España.
Ah y antes de dejar la entrada de hoy, tengo buenas noticias. ¡Hace más de dos semanas que no veo ninguna de las braguillas de las niñas sucia! ¡Esto hay que celebrarlo!
Dejaré pasar el que una de ellas se chupe un dedo y se lo meta en el oido repetidas veces, que la otra bese el queso y se pase las lonchas por la cara....y que ambas vean la tele mordiéndose las uñas de los pies...angelitos.
Yuhuuuuuuuuuuu que motivada estoy =)
¡Alegría , alegría, que no se diga!
Un beso enorme a todooooos
lunes, 14 de febrero de 2011
Todo lo bueno se acaba, pero no hay que estar tristes.
Carlos ya está volando a España y yo retomando el trabajo después de estas minivacaciones de tres días.
Estoy sorprendida del buen humor con el que estoy empezando la semana. Me imaginaba que volvería a estar un poco chof, pero que va, todo lo contrari, y más mentalizada que nunca de que mes y medio no es nada.
Cómo habreis visto he estado un poco desconectada estos días. Sinceramente de poco me servía llevarme el ordenador al hotel si me iba a pasra el día fuera y el Wifi sólo era gratis en la cafetería.
Pero bueno, retomemos dónde lo dejamos.
Después de nuestro paseo por Thal y la toma de contacto con Graz, volvimos a casa. Ya no anochece tan pronto, pero a las 6 el sol ya se ha puesto y las temperaturas se desploman. En estas circunstancias una no está para ir de fiesta, y menos si ha estado de aquí para allá toda la mañana.
Sorpresa la que se lleva Sonja al vernos aparacer a las 7 de la tarde. Contaba con que hasta las 12 ni nos vería el pelo...ilusa.
Hay que ver cómo se nota la presencia de Carlos. Está adorable, de lo más parlanchina, pero eso sí, sufre algún patinazo. Hubo dos ejemplos muy buenos, el primero sirvió para que nuestro invitado diera fe de que esta mujer está un poco girada; y el segundo....bueno mejor os lo cuento.
Estábamos picando algo a la hora de cenar. Sentados, manteniendo una conversación normal. No recuerdo a santo de que vino, pero Sonja empezó a relatarnos su experiencia embarazada y cómo por acto reflejo se pegaba en la barriga cada vez que una de las niñas le daba una patada. Dice que no podía controlarlo y que su subconsciente lo hacía para evitar que el pie traspasara la barriga.
Fué un momento cri cri cri (piénsese en sonido de grillos) de sonrisa forzada. Sobra decir que estábamos flipando en colores.
Y ahí no acaba la cosa. No os haceis una idea de lo nerviosa que estaba con la visita. No dejaba de decir "clro, es que a mi me gusta quedra bien con mis invitados" "que todo esté impecable y me vean cómo una buena anfitriona"
La buena mujer se lució. Desaparecí dos segundos y cuando volví a entrar en el comedor la estampa era, Carlos en una cabecera de la mesa muerto de la vergüenza, las niñas cada una en un lateral de la mesa cenando y cantando y gritando...y por último Sonja, en la otra cabecera, tenedor en mano y sartén en mesa. Sí, estaba cenando los restos de la salsa bolognesa que yo había hecho directamente de la sartén y sentada frente a un invitado que no daba crédito.
Mientras observaba la escena yo no dejaba de repetirme, "y ésta fue la finolis que esta mañana me hizo planchar las ya planchadas sábanas por que tenían dos arruguitas y no quería que Carlos pensara que alguien había dormido antes en ellas...."
Se lució jejejeje
La mañana del viernes, todavía recuperándonos de las fuertes emociones vividas la noche anterior, preparamos las mochilas con lo indispensable para sobrevivir dos noches fuera de casa. Por fin nos íbamos al centro.
Justo al cruzar la puerta, llegó Ico. Carlos y el sólo tuvieron 10 segundos de presentación, pero fueron más que suficientes. Yo quería empezar mis vacaciones.
Un par de autobuses después llegábamos a nuestro destino. Un hotel con fachada ochentera de colores pastel que, si no te has informado antes, no invita nada a entrar.
Sólo dos tipos de habitación, 20€ y unos metros cuadrados de diferencia entre ambas. Moderno y sencillo. Con lo básico. Pared corredera que o bien cierra el vater o bien la ducha. Lavabo al lado de la cama y una barra metálica a modo de armario.
Dicho así suena un poco cutre, pero que va, todo tiene su sitio encaja a la perfección.

De nuevo nos metimos en la ciudad, a callejear vamos. Viendo muchas de las cosas que ya conocía de mis paseos en solitario y descubriendo muchas otras guía en mano.
Tengo que decir que las vistas de la ciudad desde lo alto de la colina son impresionantes. Además llama la atención la ausencia de ruido. Es un sitio muy tranquilo y los jardines deben ser muy bonitos en verano.
Ya dicen que es uno de sus atractivos turísticos, pero claro en invierno poco se puede apreciar. Cero flores y árboles pelados, sólo se salva algún arbusto.
Nuestra primera noche en el centro tuvimos "cena romántica" a cuenta del hotel. Tenían una oferta especial por ser San Valentín y si reservabas mínimo una noche y el desayuno de un día te regalaban una cena.
Fondue a la luz de una minivelita y acompañado de un florero de diseño con UNA rosa.
Fue todo un detalle y tanto la cena como el postre...buenísimos.
Pero lo mejor estaba por llegar. El buffet!! ayyyyy que desayuno!!
Vale le faltaban los ibéricos, pero comí huevos y bacon cómo si hiciera meses que no probaba bocado. Amorticé el desayuno por los dos y por los vecinos de las mesas cercanas. Creo que probé todo lo que había. Vamos que las dos veces estuvimos casi una hora y media, así que haceros una idea.
Y es que una necesita combustible para las caminatas que nos dábamos.
El sábado tocó visita al castillo de Eggenberg. Uno de los más antiguos de Austria. Una pena que lloviznara un poquillo. Está claro que esta no es la mejor época. Los jardines de alrededor lucen mejor en primavera y con todos los pavos reales que tienen, ni que decir.
Hicimos la visita completa. Viendo todos sus cuadros, y esculturas, y monedas....pero lo interesante estaba cerrado. Con caras largas nos fuimos sin ver el salón de baile y algunas de las habitaciones ohhhhh
¡Una buena excusa para volver!
Por lo demás caminar, caminar, caminar, tranvía, caminar y algo de shopping que siempre ayuda a liberar tensiones.
Probamos la gastronomía típica como es el apfelstrudel, el krapfen o una buena wurstel rellena de queso.
Creo que en etsos tres días hemos probado y visto todo lo que se nos ofrecía, por lo que se puede decir que el balance es más que positivo.
Nos hemos reido y yo, por lo menos, he desconectado un poco y recargado las pilas
Ahora a darlo todo en la recta final!!
Cuidaros mucho
Carlos ya está volando a España y yo retomando el trabajo después de estas minivacaciones de tres días.
Estoy sorprendida del buen humor con el que estoy empezando la semana. Me imaginaba que volvería a estar un poco chof, pero que va, todo lo contrari, y más mentalizada que nunca de que mes y medio no es nada.
Cómo habreis visto he estado un poco desconectada estos días. Sinceramente de poco me servía llevarme el ordenador al hotel si me iba a pasra el día fuera y el Wifi sólo era gratis en la cafetería.
Pero bueno, retomemos dónde lo dejamos.
Después de nuestro paseo por Thal y la toma de contacto con Graz, volvimos a casa. Ya no anochece tan pronto, pero a las 6 el sol ya se ha puesto y las temperaturas se desploman. En estas circunstancias una no está para ir de fiesta, y menos si ha estado de aquí para allá toda la mañana.
Sorpresa la que se lleva Sonja al vernos aparacer a las 7 de la tarde. Contaba con que hasta las 12 ni nos vería el pelo...ilusa.
Hay que ver cómo se nota la presencia de Carlos. Está adorable, de lo más parlanchina, pero eso sí, sufre algún patinazo. Hubo dos ejemplos muy buenos, el primero sirvió para que nuestro invitado diera fe de que esta mujer está un poco girada; y el segundo....bueno mejor os lo cuento.
Estábamos picando algo a la hora de cenar. Sentados, manteniendo una conversación normal. No recuerdo a santo de que vino, pero Sonja empezó a relatarnos su experiencia embarazada y cómo por acto reflejo se pegaba en la barriga cada vez que una de las niñas le daba una patada. Dice que no podía controlarlo y que su subconsciente lo hacía para evitar que el pie traspasara la barriga.
Fué un momento cri cri cri (piénsese en sonido de grillos) de sonrisa forzada. Sobra decir que estábamos flipando en colores.
Y ahí no acaba la cosa. No os haceis una idea de lo nerviosa que estaba con la visita. No dejaba de decir "clro, es que a mi me gusta quedra bien con mis invitados" "que todo esté impecable y me vean cómo una buena anfitriona"
La buena mujer se lució. Desaparecí dos segundos y cuando volví a entrar en el comedor la estampa era, Carlos en una cabecera de la mesa muerto de la vergüenza, las niñas cada una en un lateral de la mesa cenando y cantando y gritando...y por último Sonja, en la otra cabecera, tenedor en mano y sartén en mesa. Sí, estaba cenando los restos de la salsa bolognesa que yo había hecho directamente de la sartén y sentada frente a un invitado que no daba crédito.
Mientras observaba la escena yo no dejaba de repetirme, "y ésta fue la finolis que esta mañana me hizo planchar las ya planchadas sábanas por que tenían dos arruguitas y no quería que Carlos pensara que alguien había dormido antes en ellas...."
Se lució jejejeje
La mañana del viernes, todavía recuperándonos de las fuertes emociones vividas la noche anterior, preparamos las mochilas con lo indispensable para sobrevivir dos noches fuera de casa. Por fin nos íbamos al centro.
Justo al cruzar la puerta, llegó Ico. Carlos y el sólo tuvieron 10 segundos de presentación, pero fueron más que suficientes. Yo quería empezar mis vacaciones.
Un par de autobuses después llegábamos a nuestro destino. Un hotel con fachada ochentera de colores pastel que, si no te has informado antes, no invita nada a entrar.
Sólo dos tipos de habitación, 20€ y unos metros cuadrados de diferencia entre ambas. Moderno y sencillo. Con lo básico. Pared corredera que o bien cierra el vater o bien la ducha. Lavabo al lado de la cama y una barra metálica a modo de armario.
Dicho así suena un poco cutre, pero que va, todo tiene su sitio encaja a la perfección.
De nuevo nos metimos en la ciudad, a callejear vamos. Viendo muchas de las cosas que ya conocía de mis paseos en solitario y descubriendo muchas otras guía en mano.
Tengo que decir que las vistas de la ciudad desde lo alto de la colina son impresionantes. Además llama la atención la ausencia de ruido. Es un sitio muy tranquilo y los jardines deben ser muy bonitos en verano.
Ya dicen que es uno de sus atractivos turísticos, pero claro en invierno poco se puede apreciar. Cero flores y árboles pelados, sólo se salva algún arbusto.
Nuestra primera noche en el centro tuvimos "cena romántica" a cuenta del hotel. Tenían una oferta especial por ser San Valentín y si reservabas mínimo una noche y el desayuno de un día te regalaban una cena.
Fondue a la luz de una minivelita y acompañado de un florero de diseño con UNA rosa.
Fue todo un detalle y tanto la cena como el postre...buenísimos.
Pero lo mejor estaba por llegar. El buffet!! ayyyyy que desayuno!!
Vale le faltaban los ibéricos, pero comí huevos y bacon cómo si hiciera meses que no probaba bocado. Amorticé el desayuno por los dos y por los vecinos de las mesas cercanas. Creo que probé todo lo que había. Vamos que las dos veces estuvimos casi una hora y media, así que haceros una idea.
Y es que una necesita combustible para las caminatas que nos dábamos.
El sábado tocó visita al castillo de Eggenberg. Uno de los más antiguos de Austria. Una pena que lloviznara un poquillo. Está claro que esta no es la mejor época. Los jardines de alrededor lucen mejor en primavera y con todos los pavos reales que tienen, ni que decir.
Hicimos la visita completa. Viendo todos sus cuadros, y esculturas, y monedas....pero lo interesante estaba cerrado. Con caras largas nos fuimos sin ver el salón de baile y algunas de las habitaciones ohhhhh
¡Una buena excusa para volver!
Por lo demás caminar, caminar, caminar, tranvía, caminar y algo de shopping que siempre ayuda a liberar tensiones.
Probamos la gastronomía típica como es el apfelstrudel, el krapfen o una buena wurstel rellena de queso.
Creo que en etsos tres días hemos probado y visto todo lo que se nos ofrecía, por lo que se puede decir que el balance es más que positivo.
Nos hemos reido y yo, por lo menos, he desconectado un poco y recargado las pilas
Ahora a darlo todo en la recta final!!
Cuidaros mucho
jueves, 10 de febrero de 2011
Muy buenas gente.
Parece mentira pero ya toca actualizar, y es que recibiendo una visita cómo esta es normal que haya cosas que contar.
Ayer aterrizó en tierras austriacas, ¡Carlos! Fue a horas no adecuadas pero se le perdona; al fin y al cabo me hará compañía en los próximos 4 días.
La aventura comenzó con una pequeña mentirijilla a Sonja. Mi vecina Marlene al enterarse de que Carlos vendría hasta Thal en taxi, porque nadie de mi familia le recogería, empezó a movilizar al personal en su casa. Ella y su madre tenían cierta curiosidad por conocer a ese visitante español, así que se ofrecieorn más que encantadas a recoger a Carlos en el centro de Graz.
La pequeña mentira que os comentaba antes es resultado de este favor. Imaginaos cómo le sentaría a Sonja saber que la vecina me lleva al centro a recoger al churri. Se sentiría la peor anfitriona del mundo y el cabreo sería monumental. Así que lo disfrazamos y sólo comenté que Marlene y yo queríamos darle una sorpresa, y que las dos iríamos al centro en autobus y volveríamos los tres juntitos en taxi.
Todos contentos y Carlos se ahorraba un dineral.
Sonja esperaba que apareciera por casa sobre las 23,30...y al ver que la luz automática de la entrada se encendía y que eran las 23,00, casi infarta pensando que alguien rondaba la casa.
Mayor fue nuestro susto al verle con la cara pegada a la cristalera oteando con mirada de psicópata y pelos de loca.
Se apartó de la ventana enseguida para ir al baño y peinarse un poco antes de que entraramos jeje.
Recibió al invitado de mil amores. Y he de decir que está siendo encantadora. Igual que cuando llegué hace 4 meses.
Sólo lo quiere cebar y le ofrece cosas en todo momento. Tiene conversación para rato y se ríe todo el tiempo...¡no grita!
A pesar de tanta amabilidad, también preferimos estar a nuetsro aire, y hemos comenzado la visita con una caminata de dos horas y media por Thal.
Hemos visto los lugares de interés, como la iglesia, los caballos, la escuela, el lago, la casa de Arnold...



¡La casa de Arnold!

Imaginaos nuestra sorpresa al ver que a pocos metros de la iglesia se hallaba esto:
Ahora ya se que más menos, estoy a 2853 km de casa.
Continuamos la jornada con una toma de contacto con Graz. Las principales calles, el ayuntamiento...una parada para comer una pizza increiblemente buena...la torre del reloj, el casco viejo.
Pero sólo ha sido el comienzo, aún tenemos tres días para explorar a fondo el territorio.
De momento el invitado se lo estás pasando estupendamente (¡intento daros envidia a algunos, a ver si os animais!)
En la medida de lo posible seguiré informandoos de la visita a Graz, sus museos y castillos.Su gastronomía y cómo no, los lugareños.
Antes de irme a la cama, quiero daros las gracias a todos por vuestros mensajillos. Menuda ilusión ver semejante tira de postales, todas escritas. Ya tengo ánimos para un mes más.
No me esperaba tanta cosita de España para mi, en ¡la maleta de Carlos!
Un beso muuuuuy gordo a todos, os echo mucho de menos.
¡Nos vemos en dos meses!
Parece mentira pero ya toca actualizar, y es que recibiendo una visita cómo esta es normal que haya cosas que contar.
Ayer aterrizó en tierras austriacas, ¡Carlos! Fue a horas no adecuadas pero se le perdona; al fin y al cabo me hará compañía en los próximos 4 días.
La aventura comenzó con una pequeña mentirijilla a Sonja. Mi vecina Marlene al enterarse de que Carlos vendría hasta Thal en taxi, porque nadie de mi familia le recogería, empezó a movilizar al personal en su casa. Ella y su madre tenían cierta curiosidad por conocer a ese visitante español, así que se ofrecieorn más que encantadas a recoger a Carlos en el centro de Graz.
La pequeña mentira que os comentaba antes es resultado de este favor. Imaginaos cómo le sentaría a Sonja saber que la vecina me lleva al centro a recoger al churri. Se sentiría la peor anfitriona del mundo y el cabreo sería monumental. Así que lo disfrazamos y sólo comenté que Marlene y yo queríamos darle una sorpresa, y que las dos iríamos al centro en autobus y volveríamos los tres juntitos en taxi.
Todos contentos y Carlos se ahorraba un dineral.
Sonja esperaba que apareciera por casa sobre las 23,30...y al ver que la luz automática de la entrada se encendía y que eran las 23,00, casi infarta pensando que alguien rondaba la casa.
Mayor fue nuestro susto al verle con la cara pegada a la cristalera oteando con mirada de psicópata y pelos de loca.
Se apartó de la ventana enseguida para ir al baño y peinarse un poco antes de que entraramos jeje.
Recibió al invitado de mil amores. Y he de decir que está siendo encantadora. Igual que cuando llegué hace 4 meses.
Sólo lo quiere cebar y le ofrece cosas en todo momento. Tiene conversación para rato y se ríe todo el tiempo...¡no grita!
A pesar de tanta amabilidad, también preferimos estar a nuetsro aire, y hemos comenzado la visita con una caminata de dos horas y media por Thal.
Hemos visto los lugares de interés, como la iglesia, los caballos, la escuela, el lago, la casa de Arnold...
¡La casa de Arnold!
Imaginaos nuestra sorpresa al ver que a pocos metros de la iglesia se hallaba esto:
Ahora ya se que más menos, estoy a 2853 km de casa.
Continuamos la jornada con una toma de contacto con Graz. Las principales calles, el ayuntamiento...una parada para comer una pizza increiblemente buena...la torre del reloj, el casco viejo.
Pero sólo ha sido el comienzo, aún tenemos tres días para explorar a fondo el territorio.
De momento el invitado se lo estás pasando estupendamente (¡intento daros envidia a algunos, a ver si os animais!)
En la medida de lo posible seguiré informandoos de la visita a Graz, sus museos y castillos.Su gastronomía y cómo no, los lugareños.
Antes de irme a la cama, quiero daros las gracias a todos por vuestros mensajillos. Menuda ilusión ver semejante tira de postales, todas escritas. Ya tengo ánimos para un mes más.
No me esperaba tanta cosita de España para mi, en ¡la maleta de Carlos!
Un beso muuuuuy gordo a todos, os echo mucho de menos.
¡Nos vemos en dos meses!
domingo, 6 de febrero de 2011
Tengo que ponerme las pilas, porque los últimos dos días han sido moviditos y tengo bastante que contar; así que alla vamos.
Remontémonos al viernes. Una menda se levantó a las 7,15 de la mañana para a las 8 estar más que lista y empezar con la organización de lo que esa tarde se nos venía encima: "el cumpleaños de las gemelas"
Todavía con legañas en los ojos me puse a inflar globos. A esto hay que sumarle que antes de soplar, tenía que meter gominolas, piruletas o caramelos dentro.
Me quedaron los dedos tontos de hacer fuerza para abrir la boquilla de los globos y meter las chuminadas varias. Mira tu que por la noche tenía una ampolla en uno de ellos.
Tres cuartos de hora después y un pulmón menos ya tenía listo el arsenal de globos para el juego de los dardos, y unos cuantos de reserva.
La cosa no acabó ahí...seguí inflando globos, por que claro, ¿cómo si no iban a jugar al juego del "baile con globo atado al tobillo"?
Ahí perdí el último pulmón que me quedaba.
Colocamos banderines, preparamos las bolsas de caramelos para los niños, bebidas, premios...vamos, que no paramos. Especialmente yo, porque la jefa pasaba más tiempo en el piso de arriba fumándose un piti o hablando por el móvil que echando una mano.
En uno de esos momentos de soledad y paz en el sótano, empecé a colocar con calma los globos en el corcho. Mala pata, que se me calló el celo y cuando me agacho a por el veo algo debajo del sofá...me quedaba a unos 3 metros, y no estaba muy segura de si lo que veía era un efecto óptico o lo que estaba pensando que era. Señoras y señores, sorpresa al acercarme y verlo de cerca. ¡Una rana!
Si, de esas de verdad y verde; con la pequeña particularidad que esta estaba tiesa.
¿Cómo entró? nadie lo sabe, ¿cuanto tiempo llevaba ahí sin ser descubierta? todavía menos idea.
No soy una gran amiga de estos bichos así que dejé que Sonja se encargará de ella escobón y recogedor en mano.
Imaginaos cómo era que además de estar mas tiesa que la mojama, había muerto con las ancas bien estiraditas, y no entraba en el recogedor. Yo me hice la sueca y seguí con mi trabajo mientras la otra se apañaba con el bicho.
Una vez acabamos con la planta baja, tocaba preparar la mesa de la merienda. Serpentinas, confetti, platos rosas, servilletas rosas...y muchos caramelos.


En el periodo de tiempo entre la planta baja y el comedor, tuve que hacer la comida, y recoger todo a la velocidad de luz para cumplir el horario establecido y que diera tiempo a todo.
No paramos ni un sgeundo, en cuanto la mesa estuvo lista, corre escaleras arriba y empieza a preparar a las niñas. Aquí tienen por costumbre disfrazarse siempre que haya una fiesta.
Por fin teníamos un gato y una gheisa. Justo a tiempo para recibir a los primeros invitados.
La casa se llenó enseguida de chavales....bueno eran 13 niñas y un niño.
Los tuvimos entretenidos jugando y con entregas de premios hasta que llegó al mago. ¡Por fin un respiro de una hora!

Confieso que aunque sólo me enterara de la mitad de lo que decía el hombre, me pareció super entretenido y me lo pase bomba.
Cual fue mi sorpresa cuando acabó el show, que, no recuerdo cómo, el mago me soltó una parrafada en español. Ahí donde lo veis, casado con una de Santo Domingo.
Por fin llegaba el momento de la tarta. Gran decepción al ver...que no había tarta. Sólo los bollos típicos de aquí, llamados Krafen. Resumiendo, un tipo de donuts sin agujero, relleno de mermelada de albaricoque.
Pues hala, uno para cada uno y tan contentos.
Ya sólo quedaba una hora de fiesta, poco más había que hacer con los chavales, así que Sonja se encargó de ellos. Poco podía hacer yo si ninguno hablaba inglés.
Por fin empezaron a llegar padres para recoger sus pertenencias y dejarnos en una paz absoluta. ¡Que maravilla!
Un día más llegaba a su fin en la tranquila Thal....pero esperaos que llega el ¡sábado!
Amanezco a las 9,30, ya no hay estres de fiestas ni organizaciones varias. Hoy me tomo el día libre y me voy a pasar la mañana con Marlene a la ciudad.
Nos pasamos por el mercado para hacer un par de recados para su madre.
No era un sitio muy grande, pequeñito, modesto, pero con lo suficiente. Nadie usa bolsas de plástico, la gente va con su cestita paseándose por los distintos puestos.
Encuentras lo básico: carne, pan, verduras,frutas, huevos y flores.

Después nos dimos una vuelta por la ciudad. Estuvimos en varias tiendas, en un intento frustrado de shopping. Y acabamos nuestra jornada una cafetería con mucho encanto donde estuvimos largo y tendido de cháchara acompañadas de un chocolate caliente.
Nos separamos; ella volvía a casa y yo tenía que pasar por el hotel a hacer la reserva.
Aparecí por casa a las 4 de la tarde. Sólo estaba Sonja, tomándose un café con una amiga. Ico se había llevado a las niñas a casa de la abuela.
Hubo cambio de turno, alrededor de las 5. Sonja se iba, tenía concierto esa noche, una sesión que duraría hasta las tres de la mañana, y al mismo tiempo cruzaban la puerta los tres que faltaban.
Pasaron las horas, y alrededor de las 7 llaman a Ico. Era Gert el jefe de Rebeka, había fiesta en el cnetro deportivo del pueblo y querían saber si me animaba a ir con ellos. De primeras no me decídia, no me apetecía nada, y menos sabiendo como era la de Praga de fiesta.
No tu ve opción, Ico decidió por mi. En una hora me recogerían, no había vuelta atrás.
Puse la mejor de mis caras (en la medida de lo posible) y allí fuí.
La verdad es que la noche no prometía mucho. Con una copa de prosecco en la mano, intentaba enterarme de alguna de las conversaciones que se desarrollaban a mi alrededor. Rebeka no ayudaba mucho, y si alguien intentaba hablarme en inglés ella tenía que contestar en alemán.
Un par de proseccos después la chiquilla se volvió más normal y entabló conversación conmigo. A partir de ahí mucho mejor.
Conocí a varias personas, y cosas de la vida, me he comprometido a jugar al voleibol los viernes.
Así conoceré a más gente y haré algo de deporte, aunque sólo sea hora y media.
La noche pasó entre bailoteos, intento de aprendizaje de polka y peticiones de flamenco.
No acababan de entender que yo era del norte y que las sevillanas no se bailan por ahí.
Bueno también tengo que decir, que yo era de las pocas que no iba disfrazada, y poco tardaron en ponerme algún complemento. Vamos que hasta pasé desapercibida.





La verdad es que con lo poco que me apetecía ir, me lo pase genial. Me estuve riendo toda la noche, y la gente de lo más enrollada.
Hubiera sido una pena perderse este espectáculo.
De hoy, poca cosa puedo decir, la familia entera vino a casa, merienda, más regalos para las niñas, recoger, limpiar....y actualizar el blog!
Y hasta aquí los últimos acontecimientos.
Espero haberos hecho amenos los minutos que hayais tardado en leerlo =)
Hasta la próxima actualización.
Un saludo a todos!
Remontémonos al viernes. Una menda se levantó a las 7,15 de la mañana para a las 8 estar más que lista y empezar con la organización de lo que esa tarde se nos venía encima: "el cumpleaños de las gemelas"
Todavía con legañas en los ojos me puse a inflar globos. A esto hay que sumarle que antes de soplar, tenía que meter gominolas, piruletas o caramelos dentro.
Me quedaron los dedos tontos de hacer fuerza para abrir la boquilla de los globos y meter las chuminadas varias. Mira tu que por la noche tenía una ampolla en uno de ellos.
Tres cuartos de hora después y un pulmón menos ya tenía listo el arsenal de globos para el juego de los dardos, y unos cuantos de reserva.
La cosa no acabó ahí...seguí inflando globos, por que claro, ¿cómo si no iban a jugar al juego del "baile con globo atado al tobillo"?
Ahí perdí el último pulmón que me quedaba.
Colocamos banderines, preparamos las bolsas de caramelos para los niños, bebidas, premios...vamos, que no paramos. Especialmente yo, porque la jefa pasaba más tiempo en el piso de arriba fumándose un piti o hablando por el móvil que echando una mano.
En uno de esos momentos de soledad y paz en el sótano, empecé a colocar con calma los globos en el corcho. Mala pata, que se me calló el celo y cuando me agacho a por el veo algo debajo del sofá...me quedaba a unos 3 metros, y no estaba muy segura de si lo que veía era un efecto óptico o lo que estaba pensando que era. Señoras y señores, sorpresa al acercarme y verlo de cerca. ¡Una rana!
Si, de esas de verdad y verde; con la pequeña particularidad que esta estaba tiesa.
¿Cómo entró? nadie lo sabe, ¿cuanto tiempo llevaba ahí sin ser descubierta? todavía menos idea.
No soy una gran amiga de estos bichos así que dejé que Sonja se encargará de ella escobón y recogedor en mano.
Imaginaos cómo era que además de estar mas tiesa que la mojama, había muerto con las ancas bien estiraditas, y no entraba en el recogedor. Yo me hice la sueca y seguí con mi trabajo mientras la otra se apañaba con el bicho.
Una vez acabamos con la planta baja, tocaba preparar la mesa de la merienda. Serpentinas, confetti, platos rosas, servilletas rosas...y muchos caramelos.
En el periodo de tiempo entre la planta baja y el comedor, tuve que hacer la comida, y recoger todo a la velocidad de luz para cumplir el horario establecido y que diera tiempo a todo.
No paramos ni un sgeundo, en cuanto la mesa estuvo lista, corre escaleras arriba y empieza a preparar a las niñas. Aquí tienen por costumbre disfrazarse siempre que haya una fiesta.
Por fin teníamos un gato y una gheisa. Justo a tiempo para recibir a los primeros invitados.
La casa se llenó enseguida de chavales....bueno eran 13 niñas y un niño.
Los tuvimos entretenidos jugando y con entregas de premios hasta que llegó al mago. ¡Por fin un respiro de una hora!
Confieso que aunque sólo me enterara de la mitad de lo que decía el hombre, me pareció super entretenido y me lo pase bomba.
Cual fue mi sorpresa cuando acabó el show, que, no recuerdo cómo, el mago me soltó una parrafada en español. Ahí donde lo veis, casado con una de Santo Domingo.
Por fin llegaba el momento de la tarta. Gran decepción al ver...que no había tarta. Sólo los bollos típicos de aquí, llamados Krafen. Resumiendo, un tipo de donuts sin agujero, relleno de mermelada de albaricoque.
Pues hala, uno para cada uno y tan contentos.
Ya sólo quedaba una hora de fiesta, poco más había que hacer con los chavales, así que Sonja se encargó de ellos. Poco podía hacer yo si ninguno hablaba inglés.
Por fin empezaron a llegar padres para recoger sus pertenencias y dejarnos en una paz absoluta. ¡Que maravilla!
Un día más llegaba a su fin en la tranquila Thal....pero esperaos que llega el ¡sábado!
Amanezco a las 9,30, ya no hay estres de fiestas ni organizaciones varias. Hoy me tomo el día libre y me voy a pasar la mañana con Marlene a la ciudad.
Nos pasamos por el mercado para hacer un par de recados para su madre.
No era un sitio muy grande, pequeñito, modesto, pero con lo suficiente. Nadie usa bolsas de plástico, la gente va con su cestita paseándose por los distintos puestos.
Encuentras lo básico: carne, pan, verduras,frutas, huevos y flores.
Después nos dimos una vuelta por la ciudad. Estuvimos en varias tiendas, en un intento frustrado de shopping. Y acabamos nuestra jornada una cafetería con mucho encanto donde estuvimos largo y tendido de cháchara acompañadas de un chocolate caliente.
Nos separamos; ella volvía a casa y yo tenía que pasar por el hotel a hacer la reserva.
Aparecí por casa a las 4 de la tarde. Sólo estaba Sonja, tomándose un café con una amiga. Ico se había llevado a las niñas a casa de la abuela.
Hubo cambio de turno, alrededor de las 5. Sonja se iba, tenía concierto esa noche, una sesión que duraría hasta las tres de la mañana, y al mismo tiempo cruzaban la puerta los tres que faltaban.
Pasaron las horas, y alrededor de las 7 llaman a Ico. Era Gert el jefe de Rebeka, había fiesta en el cnetro deportivo del pueblo y querían saber si me animaba a ir con ellos. De primeras no me decídia, no me apetecía nada, y menos sabiendo como era la de Praga de fiesta.
No tu ve opción, Ico decidió por mi. En una hora me recogerían, no había vuelta atrás.
Puse la mejor de mis caras (en la medida de lo posible) y allí fuí.
La verdad es que la noche no prometía mucho. Con una copa de prosecco en la mano, intentaba enterarme de alguna de las conversaciones que se desarrollaban a mi alrededor. Rebeka no ayudaba mucho, y si alguien intentaba hablarme en inglés ella tenía que contestar en alemán.
Un par de proseccos después la chiquilla se volvió más normal y entabló conversación conmigo. A partir de ahí mucho mejor.
Conocí a varias personas, y cosas de la vida, me he comprometido a jugar al voleibol los viernes.
Así conoceré a más gente y haré algo de deporte, aunque sólo sea hora y media.
La noche pasó entre bailoteos, intento de aprendizaje de polka y peticiones de flamenco.
No acababan de entender que yo era del norte y que las sevillanas no se bailan por ahí.
Bueno también tengo que decir, que yo era de las pocas que no iba disfrazada, y poco tardaron en ponerme algún complemento. Vamos que hasta pasé desapercibida.
La verdad es que con lo poco que me apetecía ir, me lo pase genial. Me estuve riendo toda la noche, y la gente de lo más enrollada.
Hubiera sido una pena perderse este espectáculo.
De hoy, poca cosa puedo decir, la familia entera vino a casa, merienda, más regalos para las niñas, recoger, limpiar....y actualizar el blog!
Y hasta aquí los últimos acontecimientos.
Espero haberos hecho amenos los minutos que hayais tardado en leerlo =)
Hasta la próxima actualización.
Un saludo a todos!
miércoles, 2 de febrero de 2011
Retomando donde lo dejamos...
En lo que al "cumpleaños" se refiere, fue un completo desastre. Marlene (la vecina austriaca que me invitó) ni siquiera era amiga de la de la fiesta, sólo es coleguilla.
La anfitriona estuvo retrasando la hora de quedada, llamando cada 15 minutos. Mientras tanto, y con el frío que hacía en la calle, Marlene, un par de amigas más y yo, estuvimos tomándonos un chocolate en Murinsel.
Por fin, la del cumpleaños llama y da señales de su paradero. Y allí fuímos. Un local cutre, dónde la edad media rondaba los 17 años. No quiero parecer rácana, pero para diez minutos que estuvimos, me dolió pagar aquellos 3€ de entrada.
¿Cómo es que fué una visita tan corta? Simplemente por que la homenajeada y su mejor amiga llevaban allí un par de horas (las mismas que esperamos a que dieran señales de vida) y ya se habían aburrido del ambiente allí reinante. Aclaremos también que ella y su bestfriend estaban más p'allá que p'acá...Así que imaginaos que supercumple.
Resumen de la situación: dos austriacas piripis vestidas con taconazos y faldas RC, 3 austriacas y una española serenísimas alucinando en colores.
En vista del plan, dejamos a dichos especímenes en su habitat natural de música house y ron, y nos dirigimos a la pizzería más cercana.
No suena a planazo, pero oye, era lo que necesitaba; salir de casa unas horas y estar con gente nueva. Lo suficiente para sobrevivir una semana más =)
Y si, aquí sigo, y llevando más que bien los últimos días.
Tengo que decir que no está siendo fácil...con eso de que hoy es el cumpleaños de las niñas y demás, el estres reina en esta casa. Menos mal que, no se cómo, estoy manteniendo en calma a la fiera (Sonja). Consigo que se ría y por no verla gritar, soluciono los problemas incluso antes de que aparezcan. Increíble, ¿verdad?
Confieso que hasta me lo paso bien, es una forma amena de ver la situación. Cómo un juego. Si la bestia se despierta....se acabó y pierdo.
A ver si aguanto hasta el domingo, que es cuando acaba el show.
¿Sabíais que aquí los niños en su cumpelaños no llevan caramelos al colegio? LLevan una tarta...
¿Sabíais que en la fiesta no hay merienda? Sólo tarta y juegos
¿Sabíais que desconocen la existencia de la piñata? Oh dios mío!!!!
Con cada cosa que me dicen, abro más los ojos. Ya sabíamos que en España a fiesta no nos ganaban, pero que incluso nuestros infantes superen en ese campo a los austriacos...deberían replantearse algunas cosas.
El viernes os daré mi veredicto, porque por el momento hablo desde el conociemiento de la teoría.
Por lo demás, Thal sigue cómo siempre, con sus cuervos, sus faisanes, sus búhos y demás fauna del lugar.
Los vecinos siguen siend los mismos, y mi vida en la casa también.
Ah bueno...el cartero es nuevo!! debrieron despedir al otro...no me extrañaría cada día aparecía a la hora que le cuadraba, o ni aparecía.
En fin...eso es todo hasta ahora.
Para terminar os diré que fue inevitable, pero me estuve riendo a carcajadas con Nina...o de Nina...
La cosa es que, llegaron muertas del cine y el paseo; y cuando están cansadas no dan una. Pues Nina se estaba lavando los dientes, y al terminar fue a coger la toalla del toallero que esta justo en el lavabo, en la parte delantera, con tan mala suerte que la coordinación le falló....no calculó y se comió el lavabo ocn la frente....jajajajajajaja. Suena cruel , pero es que fue muy gracioso!
Hala, dejo de ser malvada y me voy a la cama.
Un saludo a todos!
En lo que al "cumpleaños" se refiere, fue un completo desastre. Marlene (la vecina austriaca que me invitó) ni siquiera era amiga de la de la fiesta, sólo es coleguilla.
La anfitriona estuvo retrasando la hora de quedada, llamando cada 15 minutos. Mientras tanto, y con el frío que hacía en la calle, Marlene, un par de amigas más y yo, estuvimos tomándonos un chocolate en Murinsel.
Por fin, la del cumpleaños llama y da señales de su paradero. Y allí fuímos. Un local cutre, dónde la edad media rondaba los 17 años. No quiero parecer rácana, pero para diez minutos que estuvimos, me dolió pagar aquellos 3€ de entrada.
¿Cómo es que fué una visita tan corta? Simplemente por que la homenajeada y su mejor amiga llevaban allí un par de horas (las mismas que esperamos a que dieran señales de vida) y ya se habían aburrido del ambiente allí reinante. Aclaremos también que ella y su bestfriend estaban más p'allá que p'acá...Así que imaginaos que supercumple.
Resumen de la situación: dos austriacas piripis vestidas con taconazos y faldas RC, 3 austriacas y una española serenísimas alucinando en colores.
En vista del plan, dejamos a dichos especímenes en su habitat natural de música house y ron, y nos dirigimos a la pizzería más cercana.
No suena a planazo, pero oye, era lo que necesitaba; salir de casa unas horas y estar con gente nueva. Lo suficiente para sobrevivir una semana más =)
Y si, aquí sigo, y llevando más que bien los últimos días.
Tengo que decir que no está siendo fácil...con eso de que hoy es el cumpleaños de las niñas y demás, el estres reina en esta casa. Menos mal que, no se cómo, estoy manteniendo en calma a la fiera (Sonja). Consigo que se ría y por no verla gritar, soluciono los problemas incluso antes de que aparezcan. Increíble, ¿verdad?
Confieso que hasta me lo paso bien, es una forma amena de ver la situación. Cómo un juego. Si la bestia se despierta....se acabó y pierdo.
A ver si aguanto hasta el domingo, que es cuando acaba el show.
¿Sabíais que aquí los niños en su cumpelaños no llevan caramelos al colegio? LLevan una tarta...
¿Sabíais que en la fiesta no hay merienda? Sólo tarta y juegos
¿Sabíais que desconocen la existencia de la piñata? Oh dios mío!!!!
Con cada cosa que me dicen, abro más los ojos. Ya sabíamos que en España a fiesta no nos ganaban, pero que incluso nuestros infantes superen en ese campo a los austriacos...deberían replantearse algunas cosas.
El viernes os daré mi veredicto, porque por el momento hablo desde el conociemiento de la teoría.
Por lo demás, Thal sigue cómo siempre, con sus cuervos, sus faisanes, sus búhos y demás fauna del lugar.
Los vecinos siguen siend los mismos, y mi vida en la casa también.
Ah bueno...el cartero es nuevo!! debrieron despedir al otro...no me extrañaría cada día aparecía a la hora que le cuadraba, o ni aparecía.
En fin...eso es todo hasta ahora.
Para terminar os diré que fue inevitable, pero me estuve riendo a carcajadas con Nina...o de Nina...
La cosa es que, llegaron muertas del cine y el paseo; y cuando están cansadas no dan una. Pues Nina se estaba lavando los dientes, y al terminar fue a coger la toalla del toallero que esta justo en el lavabo, en la parte delantera, con tan mala suerte que la coordinación le falló....no calculó y se comió el lavabo ocn la frente....jajajajajajaja. Suena cruel , pero es que fue muy gracioso!
Hala, dejo de ser malvada y me voy a la cama.
Un saludo a todos!
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