sábado, 8 de enero de 2011

Esto debería haberlo hecho hace tres meses....pero la mayoría conoceis mi incompatibilidad con las máquinas e internet.
No obstante, nunca es tarde si la dicha es buena!

Aquí empieza mi segunda etapa en Thal (más conocida por ser el pueblo en el que nació Arnold Schwarzenegger).
Cogí el avión en Vigo a las 13,25. Se suponía que el único contratiempo que tendríamos serían unas pequeñas nubes con sus correspondientes turbulencias. Eso no sería ningún problema y podría llegar a Madrid a tiempo para coger el siguiente vuelo con destino Viena; un cambio para el que sólo contaba con 25 minutos!
Ahora yo me pregunto, ¿que pasó para que salieramos 30minutos más tarde de lo previsto de Vigo?
No lo se, y creo que nunca lo sabré.....eso sí, me acordé d etoda la familia de la tripulación de Iberia.

Me vi en Madrid, saliendo del avión a toda prisa llevándome por delante todo lo que se interponía en mi camino, y emprendiendo una carrera desenfrenada por la T4 a grito de "perdón"," disculpe" en busca de la puerta J46.
Finalmente ¡apareció!, y en el momento exacto en que empezaban a embarcar.
La cara cubierta en sudor, la bufanda a rastras, el abrigo mal colocado y sin aire en los pulmones. Así me coloqué al final de la fila, rodeada de austriacos que me miraban con expresión curiosa, en unos casos, y divertida en otros.

Para más inri me tocan dos rumanos en los asientos contiguos, y el olor que desprendían cada vez que abrían la boca, no hizo muy llevaderas las casi 3 horas de vuelo...

Bueno, finalmente llego a Viena. se suponía que lo peor del viaje ya había pasado. Pues ¡no!
Tres cuartos de hora después de estar esperando a ver mi maleta salir por esas cintas de aeropuerto...¡oh sorpresa! NO ESTÁ.
Con cara larga me dirijo al ventanuco de reclamaciones, no sin esperar la correspondiente fila de viajeros, que cómo yo, se encontraban sin maleta.

El asunto no es grave, cómo cabe esperar el retraso del primer vuelo hizo que no fuera posible pasar las maletas al siguiente avión. Así que la maleta se encuentra a salvo en Madrid y lista para subirse al primer vuelo que salga a Viena.
Me informaron que cómo muy tarde, esta noche tendría mis pertenencias en casa.
¡Más les vale, porque el jamón ibérico va ahí dentro!

Después de varios intentos por fin consigo hablar con la familia. Su primera pregunta ¿cómo piensas venir a Graz?
Yo ya sabía que hasta Viena no vendrían pero esperaba que al menos me recogieran en la estación de Graz.
Para mi decepción, en pleno trayecto Viena-Graz (casi tres horas de tren...) me llama Sonja para decirme que tienen sueño y que se van a la cama, que coja un taxi. 

Yo ya estaba tristona por tener que volver a Austria, y que te pierdan la maleta y nadie te reciba (sólo el moro que conduce el taxi) no ayuda mucho.

Hoy me quedaré en casa con Sonja. Ella tiene concierto esta tarde, y yo tengo que esperar en casa a que llegue alguien del aeropuerto con mi maleta.
Si todo sale bien, mañana deberíamos estar camino de la estación de esqui dónde estan, desde hoy, Ico y las niñas.

Seguiré manteniendoos informados de cómo va la cosa  =)



Gracias a todos por los animos!!

5 comentarios:

  1. Ánimo Victoria, que ahora en un abrir y cerrar de ojos ya vuelves a estar aquí. Seguiré y comentaré el blog religiosamente. Un beso, y feliz año.

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  2. pobrecilla mi pekeñaja. Tú muxo ánimo k aunk en austria sean unos capullos aki ya sabes k te keremos un monton

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