Y el último día, inevitablemente, llegó.
Siendo viernes suponía que tendríamos competición, pero en este caso Mike se decantó por aprovechar el tiempo y que esquiaramos las pistas que aún no conocíamos.
Si hubiese sabido antes ha que nos íbamos a enfrentar, me lo hubiese pensado. Menuda sensación le de acercarte al principio de la pista y ver que no hay nada, que no se ve la más mínima inclinación...hasta que estás al borde y ves que, oh sorpresa, es vertical. Cómo cada día yo me sentía motivada pero me llevé un buen susto bajando la famosa "Fis" (por lo que me explicaron, es una de las pistas del circuito del campeonato mundial de esquí). poneros en situación, una pendiente, que en la vida había visto yo; vamos que le llaman roja por llamarle algo, pero era una negra en toda regla. Evitando chocar con un hombre que estaba parado, perdí el ritmo y en la siguiente curva se me abrieron los esquís, uno colina abajo y otro colina arriba. Menudo tirón noté en la pierna. Tuve que esperar unos segundos para poder doblarla de nuevo. Por si os interesa, uno de los esquís salió volando.
Estaba claro que no me iba de aquí sin tener un accidente en condiciones.
La que si disfruté de verdad fué la pista "Chill out". Justo dónde empieza hay un cartel: Atención, esta pista no es para correr. Es para aquellos que van sin prisa y quieren disfrutar de un buen paisaje.
Y tal cual, estrechita, entre árboles, con una vista espectacular del valle, y varios desniveles. Si si de esos desniveles, con buena pendiente y que coges con cara de velocidad, semiagachado y bastones bajo el brazo. Increíble!! eso sí que fué divertido, y para nada peligroso.
También cabe mencionar que a falta de medallas, Mike nos dió unas insignias de la escuela cómo recuerdo. En mi caso será el recuerdo de "yo sobreviví dos semanas en Turracherhöhe".
Bromas a parte, para mi fué todo un reto. Empezar de cero y terminar bajando pistas que jamás se me hubieran pasado por la cabeza, me ha demostrado a mi misma que si me lo propongo todo es posible. Un poco de esfuerzo y encajar bien algunos golpes, es todo lo que hace falta.
Así enfocaré los próximos meses. Siendo positiva en todo momento e intentando sacar lo mejor de cada situación. Al fin y al cabo ¿qué son dos meses y medio?
Volviendo al tema inicial, aún no os he contado cómo fué la experiencia en el Nocky bahn. La montaña rusa en trineo cruzando el bosque nevado. ¡Una auténtica pasada! Además yo pensaba que lo de los laterales eran sólo frenos...y ¡que va! Aceleras o frenas el trineo a tu antojo. Pero tiene gracia que en las curvas cerradas hay cartelitos que te avisan, bueno que te "recomiendan" frenar un poquillo.
Teníais que verme, con las gafas de esquiar, acelerando el trineo a tope y bajando volando la montaña. Me reía yo sola pasando a 85km/h entre los abetos....curva derecha RAS.....jejeje
Nota importante, temperatura,unos -10º. Cuando llegué abajo ni podía hablar; tenía media cara paralizada por el frío.
Pero valió la pena. Me hubiese subido 20 veces más.
Esto si que han sido unas vacaciones pagadas en toda regla. Así repito cuando haga falta, aunque si puedo cambiar la compañía...mejor que mejor.
Os echo mucho de menos!!
P.D: Carlos, muchísimas gracias por el regalillo de Navidad...evitó que se me cayeran los dedos a trozos por congelación. ¡Vivan los calentadores de guantes de usar y tirar!
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