Una vez más internet decide dejarme tirada. Tanto ayer cómo hoy, y lo curioso es que es siempre a partir de las 5...está claro que mañana tendré que actualizar antes de dicha hora.
Para poneros al tanto, hace un par de días que llegaron los abuelos croatas. Debería ser algo positivo ¿no? Pues que va. Ayer por la noche Ico se fue por que al día siguiente tenía que volar a Moscú; así que me dejo sóla con las niñas y sus abuelos (Sonja sigue en Graz trabajando, vuelve mañana por la mañana).
Por si no me llegaba con dos niñas ahora tengo cuatro. Ayer les estaba poniendo la cena a las niñas y ellos se engancharon al carro. Bueno eso puede pasar, pero que a la mañana siguiente estén esperando a que bajes para que les pongas el desayuno.Me parece un poco fuerte. ¿Dónde está ese amor de abuela que las motiva a preparar el desayuno? Está claro que esta se lo dejó en Zagreb.
No creo que sea tan complicado, sólo hay un armario y una nevera, ¡ahí encuentras todo!
Y por si eso fuera poco, justo ahora que consigo imponerme de nuevo frente a las niñas y que me hagan caso, viene la abuela (o baca que se dice en croata), a tocar las narices y tirar por tierra mi trabajo. Que yo les riño por que han hecho algo mal,la abuela dice que no importa y que lo hagan de nuevo; que les digo que no coman patatas fritas o chucherías antes de la comida porque después no comen, pues viene la otra y les da más. En cambio luego pasa cómo esta tarde, que me pregunta si pueden merendar un par de mandarinas las niñas. Por dios, cae de cajón ¡señora!
Otro ejemplo de lo adorable que es esta mujer: Nina se pega tremendo tortazo con una de las columnas de madera de la casa. La abuela la socorre. Hasta ahí bien, pero ¿porque se me queda mirando cómo vaca al tren? Si eres la primera en atender a la niña me imagino que sabrás que hacer...pues no! Yo cogí un trapo, yo lo humedecí con agua fría y se lo dí. Aclaremos que esta mujer sólo habla croata y chapurrea alemán, pues medio mosca me dice que cómo no le pongo hielo; difícilmente puedo hacerlo si no hay hielos en el congelador. Cómo seguía rumiando, cogí el trapo salí al balcón y recogí un buen puñado de nieve. QUerías hielo...toma hielo. Pues no, tenía que quejarse de nuevo, esta vez por la temperatura; si, que aquello estaba demasiado frío. Me di la vuelta e hice oídos sordos.
Y así podría contar unas cuantas pero tampoco es plan de aburriros.
En cuanto a las clases, todo sigue en su línea, aunque aumentando la dificultad. Ayer no hubo nada que resaltar, fué un día soleado como otro cualquiera y estuvimo smachacando la pista 23, antes conseguir frenadas perfectas. Hoy, en cambio, ha amanecido todo cubierto y con una nevada del copón. No paró hasta última hora de la tarde.Por primera vez en mi vida vi mi pelo congelado; un par de mechones que asomaban por los laterales quedaron completamente blancos y tiesos.Pero tampoco fue la única parte de mi cabeza afectada. Por muchas gafas que llevara y me subiera la bufanda, desde la barbilla hasta la nariz me quedó todo helado y colorado. Parecía que me había abrasado al sol, incluso me ardía cuando llegué a casa.
Al no dejar de nevar, cada vez la capa era más gruesa, y con ello en las frenadas íbamos haciendo montículo; hasta llegar a un punto en que cómo no estuvieras atento y fueras el último de la fila podías dejar clavados los esquís en los montículos que hicieron los que pasaron antes que tu y comer nieve.
Esta vez me libré de unas cuantas, pero tengo que confesar que el día anterior, fuímos por una pista bastante complicada, además de empinada era con curvas cerradas. A mi no me daba para hacer un zigzag en condiciones y en una de esas la pierna que siempre os digo, se quedó arriba, la otra siguió...y yo caí de morros cuesta abajo unos metros jajaja. No hubo heridas graves, pero la nieve entró por todos lados.
El monitor se quedó un poco volado, pero toda preocupación se disipó al verme levantar la cara del suelo a carcajada limpia.
Para mañana el pronóstico es el mismo, nieve y más nieve. Pero Mike nos ha explicado que las dos últimas clases serán distintas. Nos ha hecho cambiar de esquis, por unos mucho más cortos. Nos toca incursión por nieve profunda. Ya lo estoy viendo, monte abajo entre árboles y con más de medio metro de nieve.A eso hay que añadirle que nos quiere grabar en video. Hombre, hasta el momento me lo he pasado pipa con este grupo, aunque hayamos hecho locuras, así que creo que no hay nada de que preocuparse.
Ya sabeis, si mañana no escribo es, o bien porque internet no funcionaba, o bien el experimento de Mike no slaió tan bien =)
Un saludo a todos!
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