viernes, 18 de marzo de 2011

Oficialmente, dos semanas!
En sólo dos semanas de nuevo en casita. Comida de mamá, amigos, buen tiempo yuhuuu!

Dejaré de ingresar unos eurillos al mes, pero todo sea por recuperar mi vida. La experiencia fue más que suficiente y ya van siendo horas de que acabe la broma.

Diría que últimamente estoy mejor que nunca y motivadísima en la recta final, pero no es así.
He tocado fondo y cada día me levanto con menos ganas de nada; pongo buena cara hago el trabajo mínimo requerido, pero sin ningún entusiasmo.
Por si no lo habíais notado, ¡estoy deseando volver!
Y lo hago por vosotros que se que me echais muchisisisisimo de menos  ; )

Ahora en serio. Esta última semana ha pasado sin grandes acontecimientos, ya os lo imaginais, en casa, sus correspondientes martes y miércoles sola con las niñas...lo de siempre.
La buena noticia es que estaré sola viernes y sábado. Los padres están en Madrid, y las niñas con los abuelos. El domingo ya vuelven todos y me toca reenganchar y preparar la maleta de las niñas....increíble pero cierto, Ico se las lleva a Croacia toooooodaaa la semana.
Después de que les comentara la situación en España, y que, igual tenía que adelantar mi vuelta a casa, pensaron que encasquetarlas a la "baca" sería mejor.
Así pues, estaré sola con Sonja lunes, martes y miércoles. Ella se une el jueves porque según me ha dicho "tengo que ir a la peluquería". Creo que ya os había dicho que ella siempre va al mismo peluquero y es en Zagreb. Manías de cada uno, que le vamos a hacer.
Lo peor es que me ha dicho que podíamos ir juntas. Seamos francos, no me quedaron ningunas ganas de pisar esa ciudad otra vez, y además me han propuesto fiesta en Graz. Siiiii mi último fin de semana y ¡podría conocer cómo es la fiesta universitaria!

La idea ha salido de Victoria, una chica de mi edad que me presentaron hace un par de semanas. Hoy he ido por primera vez a tomar algo con ella. ¡Tres horas hemos estado de cháchara!
Me lo he pasado muy bien. Es una pena que justo ahora conozca a gente con la que conecto.
Pero...por muy bien que me caigan, no me quedo en esta casa de locos un día más ni de guasa.
Pues lo dicho, este fin de semana se tenía que ir a Viena, pero ya hemos quedado para ir a la ciudad durante la semana y salir el sabadete.

Cuando hablo de gente con la que me llevo bien, también incluyo a Marlene, cuya familia me considera su sexta hija. Sin ir más lejos, ayer por la noche, Marlene, su madre y yo, fuimos a un concierto mítico en Graz.
Desde hace 20 años la misma banda toca el día de San Patricio. Se compone de dos irlandeses y 6 austriacos.
Así que hayá fuimos.
Me lo pasé pipa, que ambientazo. Todo el mundo bailaba (freestyle...ya sabemos que los austriacos no van muy unidos al término "ritmo"), se reían, coreaban...era cómo un concierto en el salón de casa. Todo el mundo se conocía. Me encantó.

 

 

 


Aquí os dejo algunas fotos de la velada. La mujer rubia es la madre de Marlene, por si había alguna duda  jeje
En resumen, ¡digno de repetir!

Gracias a momentos cómo estos, mi ánimo se digna a levantarse y a hacer que lleve un poco mejor esto.
Además parece que últimamente Sonja se haya vuelto más quisquillosa. Siempre tiene pegas para todo. Cualquier cosa que hago le saca defectos....
Sin ir más lejos el otro día me pidió que le cortara las uñas a Nina...a mi se me fué el santo al cielo completamente. Al día siguiente ya me lo estuvo restregando, y que por mi culpa lo había tenido que hacer ella. SIn comentarios.
Así que dije cortar uñas ¿no?, eso es lo que quiere ¿verdad?. Pues cogí a las niñas y después del baño las sometí al cortauñas. Oh sorpresa cuando veo sus pies.
Sabía que eran adictas a morderse las uñas de los pies, y hasta que no vi aquello no sabía el porqué.
Nadie...ni la abuela, ni la madre, ni ninguna au-pair, les ha cortado las uñas de los pies. Les pregunté y me dijeron que su madre nunca- Conclusión eso lleva así meses.
No me extraña que las uñas les hubiesen sobrepasado el dedo y estuvieran creciendo hacia abajo. Veías el dedo y la uña ya cubría ¡el frente!
En el caso de Nina hasta tenía algunas totalmente deformadas.
Me quedé sin palabras. Aunque ya me había quedado sin ellas cuando un día me dijeron que era la primera vez que alguien les limpiaba el ombligo o las orejas....
En fin...dos semanas, ¿no?

Sobreviviré
=)

Un saludo a todos!

lunes, 7 de marzo de 2011

Tres semanas y tres días. Me parece una eternidad, pero se, o al menos intento mentalizarme. que pasarán rápido.

Desde el viernes pasado vuelvo a estar algo chof. Ya sabía que dos fines de semana tendría que estar sola con las niñas, peor sumarle un tercero de imprevisto, me snetó muy mal. Eso que implica, pues que no tendré días libres hasta que me vaya y que paso de tener que estar sola con las niñas dos días por semana a cinco.
Esto no sería un problema tan terrible, si no fuera porque cada vez las niñas me hacen menos caso y los padres me dejaron claro que no habría compensación económica por esos días libres perdidos.

Ahí a grandes rasgos la historia. Ahora toca matizar.
El viernes por la tarde cuando Sonja me comunicó su estupendo plan de irse al día siguiente con Ico a Viena, me dijo además que le sentaba mal no haberme avisado con antelación, así que quería compensarme con unos eurillos por el favor que les hacía, pero que lo mantuviera en secreto; no quería que su marido se enterase de que ella me daba un dinero extra.
Yo dije ¡hala que estupendo!, si ya...ilusa de mi. Llegó ayer por la tarde y sigo sin ver un céntimo. Esperaré un par de días más y si no le refrescaré la memoria a ver que pasa.

El viernes se van d enuevo, esta vez a Alemania con el hermano de Sonja y su mujer. Os preguntaréis que, cómo estando la abuela me toca quedarme con las niñas...pues porque los dos hijos adolescentes del segundo matrimonio estarán con ella, y bastante sufrimiento será para la mujer aguantar a esos dos elementos cómo para sumarle unas gemelas. Puede loquear.

En compensación me dijeron que intentarían que el fin de semana siguiente la abuela se quedara con Iva y Nina y dejarme libres tres días. Todavía es algo hipotético, así que veremos en que acaba la cosa.


Cómo decía antes, etso podría llevarse mejor, pero es que no tengo ninguna autoridad. La madre la anula delante de las niñas, así ¿cómo me van a tomar en serio cuando estoy sóla con ellas?
Sin ir más lejos hoy al mediodía. Sonja mucho se queja de que Ico habla por el móvil durante la comida...ella no es ninguna excepción y 2 de cada 5 días nos deja colgadas en plena comida.
Cómo de costumbre se fue fuera a hablar, y yo me quedé en la mesa con las dos, intentando converncerlas de que se coman la ensalada.
Les dije que nada de pucheros y que a comérsela. Iva la acabó, no sin soltar varias quejas por cada tenedor que engullía; Nina se hizo la remolona, y aunque fuera lenta el asunto iba yendo.
¿Que me fastidó? Que después de la batalla con la ensalada de col, la madre entró, Nina puso pucheros y medio llorando dijo, "no puedo más" a lo que su madre le contestó "no comas más mi vida"...en cuanto se dió la vuelta su madre me miró y cambió el puchero por una sonrisa horrible y me suelta, "tu no puedes obligarme a hacer nada, porque mama me deja hacer lo que quiero"

¿Así cómo me van a respetar?
Es de lo más frustrante, es darse contra un muro una y otra vez.
¿Y que me queda? resignación, sonrisa permanente y contar los días que faltan para decir adios para siempre.


Lo único que echaré de menos será a Marlene y su familia. Se portan genial conmigo. Ayer fui a su casa después de cenar. Me pusieron un te, un krapfen, no dejaron de preguntarme que tal estaba....si hasta la madre me sirvió una copita de prosecco para "brindar por el buen trabajo que estás haciendo"
Incluso nos invitaron (a las niñas y a mi) a ir con ellos mañana al desfile de carnaval en Graz. Pero Sonja sólo dijo, que hay mucha gente y que es peligroso. Así que mañana nos quedaremos a ver el de Thal...

No se me da rabia, sólo pone trabas y más trabas. Ya había conocido al equipo de volleyball, estaba encantada con poder ir al fin a jugar, pues nada, todos mis viernes están ocupados con las niñas.
Me invitaron a una fiesta el próximo sábado, pues tampoco.

Mi último mes, tengo más actividades que nunca, conozco más gente, y a cambio me toca etsar en casa.
Eso sí que es mala suerte.


Y ahora riámonos un poco; no sabeis la última, hoy me ha confesado que no le da muchos huevos a las niñas, porque tienen hormonas y les podrían crecer las tetas.
cri cri, cri cri (sonido de grillos)
Me quedé con una cara que no sabía si partirme de risa o quedarme seria porque no era ningún chiste. E hice bien en optar por la segunda...Dios mío lo que hay que oir.
Pero bueno que esperábamos de alguien que durante el embarazo se pegaba puñetazos en la barriga como acto reflejo cada vez que una de las niñas daba una patada.

En fin, espero volver entera física y psíquicamente.

Ya queda menos  =)

Un saludo a todos!!

domingo, 27 de febrero de 2011

Y la semana...llegó a su fin.

De los caballos mejor ni hablar. Que frío, pero que frío. Se me helaban los pulmones, y la circulación en los dedos brillaba por su ausencia.
Eso sí, la prima de Sonja (la dueña del caballo) parecía no sentir lo más mínimo. Esa si que es mujer del norte.
Me quedé a ver cómo cepillaban a uno de los caballos y lo preparaban para montar, pero en cuanto subieron a una de las niñas, yo me metí en un pequeño refugio que tenían allí con una modesta chimenea.
Fue una pena no probar y dar una vueltecilla, pero entre lo grande que era el animal (imponía un poco) y la escasa movilidad de mis miembros, no me veía capacitada para dicha tarea.
Las niñas se lo estaban pasando pipa, y no había quién las despegara del caballo.
Menos mal que no tardamos mucho en irnos y sólo fueron dos horitas de exposición al frío.

 



Los siguientes días fueron de paz total, la buena de la abuela accedió a llevárselas de miércoles a sábado. Sonja se tenía que ir a Viena de jueves a sábado e Ico cómo siempre no estaría por casa, y no le veríamos el pelo hasta el domingo.
En resumen, estuve sola solita de jueves a sábado. Sin niñas, sin jefes, sin despertadores...menuda gozada.
Por las noches daba un poco de cosilla, por eso de estar en medio de la nada en una casa tan grande, pero el gustazo de levantarte por la mañana y ver que no hay nadie más....ohhh yeahh

No, no anduve en ropa interior por ahí ni me marqué ninguna sesión de karaoke.
Aproveché el tiempo, hice cosas que tenía pendientes, salí a tomar un te con Marlene, hice jogging por las mañanas.
Vamos, estupendamente.

Pero el sábado llegó y la calma desapareció. No obstante lo compensé con una pequeña escapada por la noche para tomar algo con Marlene, su hermano mayor y unos amigos.

Por casa todo sigue en su línea. No hay grandes novedades. Bueno Sonja sigue abriéndose un poco más, pero vaya, a veces preferiría que ni me hablara, porque para que me diga que todos los pilotos les ponen los cuernos a su mujer y que Carlos no tendría por que ser una excepción....cómo que no motiva mucho.
A veces es divertida pero otras empieza con la vena depresiva, que si de que sirve tener un marido con dinero si no está en casa, que si no le gustan sus hijas...Tanta sinceridad de repente puede resultar algo indigesta.
Yo intento animarla un poco, pero es que no se por dónde empezar ni que decir.
Bueno en una semanita se van de fin de semana los dos, así que a ver si el marido le da una alegría a la susodicha.

Y cambiando de tema, muchos me preguntabais por esos modelitos que les habían regalado a las chiquillas en Navidad. Pues bien, hoy los lucieron para ir al cine....por dios, que dolor!
La madre fue la artista de la combinación. Tengo que añadir, que en la foto hasta se ven discretos. No se aprecian los materiales de las faldas, las lentejuelas y perlas que las adornan, etc....

 


 A la Cibeles Fashion Week directas!!

Bueno, seguiré recopilando material para la siguiente entrada.
Mientras tanto, a cuidarse todo el mundo.

Un saludo a todos!

martes, 22 de febrero de 2011

Ya están aquí. Las vacaciones de fin de semestre han llegado.
Esto sonaría mucho mejor si no implicara sus 7 días y sus 7 noches con las niñas en casa (bueno 9 porque le sumamos el fin de semana previo).

Si martes y miércoles ya me parecía demasiado imaginaos esto. Menos mal que en esta ocasión cuenta con Sonja que estará en casa todo este tiempo.

¿Que implica tenerlas en casa?
Tanto teimpo libre cómo tienen se aburren en cero coma, así que consecuentemente se pasan el día entero quejándose, llorando, gritando...
Para que hoy la madre dijera de una de ellas "es que simplemente...no me gusta" imaginaos hasta que límites llegamos.

Sin ir más lejos, ayer los angelitos casi me hacen llorar.
Les dije que antes de empezar a jugar en la habitación tenían que dejar el salón cómo lo habían encontrado. Pues no empezaron las dos a atacarme verbalmente. Sacaron de algún rincón de su mente el día en que fregando se me escurrió un cuenquito y se descascarilló un poco el borde.
Que no tenían que recoger el salón, que yo no era nadie para obligarles, que era horrible, que se lo había hecho pasar fatal a su madre, que ella estaba enfadadísima conmigo porque yo solía le rompía sus cosas; que a nadie en esta casa le gustaba proque era mala, y que su madre había tenido que pagar muchísimo dinero por mi culpa, porque había roto el cuenco....
De nada sirvió que les dijera que se callaran, imitaban todo lo que yo decía, aún encima con voz burlona.
En cuanto llegó su madre y vió el percal pidió explicaciones. Menudos berridos soltó. No dejó de pedirme disculpas y repetir que no me lo tomara cómo algo personal, que no sabía de dónde habían sacado las niñas esas cosas. Cierto o no, a mi me dejaron bastante chof.

Viendo que la situación se nos iba de las manos, o sacábamos a las niñas de casa o aquello se convertiría en el apocalipsis.
Sonja optó por la piscina, y como todas en este país, estaba en un centro de aguas termales.
Primera cosa que veo nada más entrar, la obesidad afectaba al 70% de la chavalería que había alli dentro. A muchos les sobraban los manguitos. Venían con flotador de serie.
Me chocó bastante porque se suponía que los niños del campo eran la  última esperanza de infante sanote. Está claro que no es así, las consolas y bollería industrial también ha llegado al pueblo, y lo gritan a los cuatro vientos.

Un par de horas allí metidas, en aquel caldo a 30 graditos, fueron suficientes para cansar a los angelitos. No tardaron nada en caer dormidas.
¡Objetivo conseguido!

Pero ya sabemos cómo va esto y después de unas horas de sueño, las pilas se recargan más de lo necesario.
Había que buscar una solución rápida y ya que el deporte era el único as que podíamos sacarnos de la manga...hoy a ponerse los patines.
Hasta el pueblo de al lado nos fuimos en busca de un lago en condiciones (el de Thal está a medio congelar).
Yo, emocionada con eso de que iba a ser la primera vez que patinaba en un lago.
Ahora os digo, ese aura de idealismo que envuelve dicha acción....¡olvidaros! y menos si está nevando.
Sólo hay baches, zonas de hielo machacado donde se te frenan los patines, resbala el doble que una pista normal...vamos que me costó pillarle el truco. Eso sí, grande era un rato.
A pesar de mi pequeño desencanto con la novedad, fue toda una experiencia y nos lo pasamos muy bien.

No me tengo que quejar por que en lo que va de semana estamos solucionando bastante bien el "problema" niñas/tiempo libre. Mañana por ejemplo, nos vamos a los cuadras. Me han hablado de caballos, pero no se que haremos exactamente  jeje ya os contaré mañana por la noche.

Por el momento me voy a la camilla y a mentalizarme para la jornada venidera.

Un saludo a todos!

domingo, 20 de febrero de 2011

A algunos ya os he hablado de Martina, para otros seguramente es un personaje nuevo en esta historia.
Se trata de una chica que vive a un par de casas de la mía. La conocí en aquella "fiesta Ibicenca" a la que no me apetecía ir y que después me lo pasé tan bien.
Empezamos a hablar cuando se enteró de que yo era española y estaba aquí trabajando cómo au-pair. Casualmente ella se va, en un mes, a Córcega para trabajar de lo mismo. Así que me cogió por banda y no me soltó hasta que le solté toda la información que podía darle acerca de esta experiencia.
Se trata de una chica de 20 años, bajita, bastante redonda y que no calla...en serio, y no sería tan malo si no fuera porque sólo habla de ella misma. Al margen de este pequeño detalle, se le ve buena persona.

Pues bien, después de aquella fiesta quedamos un día para tomar un café aquí en el pueblo (en la única cafetería que hay). Cómo os decía antes, sólo habló de ella misma, pero en un paréntesis que hubo me dijo que su familia estaría encantada de conocerme, y que porque no iba a comer un día a su casa...

Pues bien, ese día llegó, y concretamente fué hoy.
Allí me presenté a las 12. Ella aún estaba en la ducha y me recibieron los padres y la hermana mayor. Todos me miraban curiosos a la par de divertidos.
Pronto descubrí de quién había heredado la chiquilla la labia que tiene. La madre es igual que ella pero con mas arruguillas en la cara y un perfecto inglés. La buena mujer es profesora de inglés y además una persona adorable.
Hacía tiempo que no me sentía tan cómoda.
Para más inri, cocinó pollo con arroz para mi. Hacía unas semanas le había dicho a Martina que echaba de menos el pollo asado, y ésta no tardó nada en decírselo a su madre.

Ahí estaba yo en mi salsa comiendo un estupendo pollo al horno y teniendo una conversación de lo más amena.
Sólo me ofrecían comida y más comida. ¡Hasta me dieron un trozo de pollo para que me trajera a casa para la cena!
Cómo toda familia tienen sus cosillas, y se les ve un deje pueblerino. Algún eructo furtivo o disfrutar del pollo comiendo con las manos son ejemplos, pero incluso se les perdonan.

Lo divertido llegó cuando la madre me pidió ayuda para preparar los krapfen. Son una especie de bollitos, tipo donuts pero sin agujero, que normalmente están rellenos de mermelada de albaricoque. Es un producto típico de la respostería austriaca, y he de decir que está buenísimo.
Mucho amasar, dejar reposar, más amasar, darles forma y por último freirlos.
Me encantó la experiencia. No por el hecho de cocinar si no porque era un producto típico de aquí hecho por una familia 100% austriaca.

El resultado fue excelente...¡me comí 4! y lo dejé ahí porque si no ya empezaba a ser gula.

A la hora del café un matrimonio amigo de ellos vino ocn sus dos hijos (un chico de trece y una chica de 20).
Casualidades de la vida la hija también se llamaba Victoria.
No tardé nada en perder la vergüenza y estuvimos hablando hasta las 8 de la tarde que ya fueron horas de volver a casa.
El matrimonio encantador. Ella, superpija refinada pero muuuy graciosa; él, cara de erudito rondaba los dos metros y desprendía sentido del humor por los cuatro costados.
Aunque hubo muchas partes en alemán, todos fueron muy educados y cambiaban al inglés constantemente para que pudiera participar en la conversación.
Nos echamos unas risas, no lo niego.

Pero cómo todo en esta vida, la jornada llegó a su fin y ya iba siendo hora de volver al "hogar".
No sin antes llevarme, también, tres krapfen para el desayuno  =)

Me han invitado a visitarlos de nuevo, y la madre me ha prometido una clase de cocina para aprender a hacer esas deliciosas pastas navideñas austriacas.
¡Estoy deseándolo!

Aún va a ser cierto eso de que "lo divertido empieza cuando te queda poco para volver a casa"

Por el momento a disfrutar toca.


¡Un saludo a todos!

viernes, 18 de febrero de 2011

No os emocioneis, no hay ocurrido nada nuevo, pero hoy me apetecía escribir.Contar mi rutina.

Últimamente estoy yendo a correr por las mañanas. Es una buena forma de mantener la mente ocupada y al mismo tiempo salir de casa y tomar el aire.
Yoooo que era pensar en cardio y me ponía mala. Pues mírame, ahora tan estupenda me marco mis 30-45 minutos de jogging y caminata, alternando.
Además por aquí hay muchos sitios a dónde ir. Es un momento lleno de paz, no se oye nada, absolutamente nada, y menos ahora con la nieve que amortiguan cualquier sonido.
Sólo los pasos sobre el asfalto y los pajarillos.
Hasta ahora hacía siempre el mismo recorrido pero hoy me he levantado inspirada y me apetecía cambiar, así que he tirado en dirección contraria. Me he ido hasta el lago, lo he recorrido entero por la orilla y vuelta a casa.
Sorpresa la mía al pasar al lado de las barcas, que alquilan en verano, y ver un tremendo bote colocado en vertical con la foto de Arnold y su mujer. "Thal, el pueblo del gobernador de California".
Entre eso y la ruta de senderismo que existe con la forma de su cabeza, creo que a partir de ahora nada me sorprenderá.

Así transcurren mis mañanas entre carreritas y tablas de ejercicios.
Sin embargo ayer el día cambió un pelín. Siempre comemos en casa, pero entre que Sonja lleva tres días con un dolor de cabeza que se muere e Ico estaba por aquí de paso, pues salimos todos.
Tengo que decir que después de todo lo que he escrito sobre Sonja, auqnue no sea mi amiga del alma , ayer me dio pena.
Yo ya me he acostumbrada a que Ico pase por esta casa como un fantasma....nunca está o si está ni lo vemos. Siempre hablando por telefono, la blackberry, el iPad o conferencia via webcam para lo que se encierra en su habitación.
El tiempo que estuvimos en el restaurante, siguió en su linea. Yo me hice la sueca pero a Sonja se le notaba a leguas que estaba triste.
Tanto a ella como a las niñas ya les habían servido, aún faltábamos él y yo, y mientras tanto su teléfono no dejaba de sonar ni el de teclear mensajes.
Cómo cabía esperar ella saltó y pidió que por favor tuviéramos una comida normal....a lo que el contestó que aún no le habían traído su plato y que tenía que atender unos asuntos.
Es en este punto cuando me doy cuenta que todo lo que Sonja suelta sobre mi es sólo frustración. Sabe que su familia no es normal, no aguanta mucho a las niñas y su marido no le hace ni caso.

Después de la comida nos dividimos y cada uno se fue a hacer sus cosas.
Mientras estaba sola en una cafetería tomando un te haciendo tiempo, no dejaba de darle vueltas a la palabra familia, a su definición más bien.
Estos sólo cumplen la teoría, no se ve cariño, mucho menos unidad, pocas veces se ríen todos juntos y si los he visto creo que en 5 meses han sido dos veces.
Es muy raro que tenga un plan en el que participen todos. Casi nunca salen de casa...
Me da pena.
Aquí aprendo la segunda lección; pese a mi frustración con el idioma, que era mi prioridad cuando llegué, estoy creciendo en otros aspectos. Creo que nunca había sido tan consciente de la "familia" que tengo. Es decir, que cumplimos la teoría y además en la práctica yo nos pondría un 9. Todo de lo que carecen los Cacic a nosotros nos sobra por los cuatro costados.
Vale que en todas las familias hay peleas, discusiones....somos humanos y todos distintos, ahí reside la gracia ¿no?
Realmente no echo de menos la vida social, echo de menos un nucleo familiar normal. Con sus comidas todos juntos, los paseos, las charlas en el salón viendo la tele (aunque a veces es más un ciber jeje)
Con esto no os sintais desplazados las amistades  ; )

En fin, que siendo au-pair tienes la suerte de aprender más que a planchar y a cocinar.

Por cierto, cambio radical de tema, ¡ya tengo fecha de vuelta definitiva! El uno de abril me tenéis de nuevo dando la brasa por esos lares. Deseareis que no haya vuelto...

Mientras tanto por aquí sigo, viendo los atracones que se mete la jefa de paté superfinolis bien rociado de ketchup, semiuntado en un bollo que debora a mordiscos mientras (con la boca llena) me pregunta que haré cuando vuelva a España.

Ah y antes de dejar la entrada de hoy, tengo buenas noticias. ¡Hace más de dos semanas que no veo ninguna de las braguillas de las niñas sucia! ¡Esto hay que celebrarlo!
Dejaré pasar el que una de ellas se chupe un dedo y se lo meta en el oido repetidas veces, que la otra bese el queso y se pase las lonchas por la cara....y que ambas vean la tele mordiéndose las uñas de los pies...angelitos.


Yuhuuuuuuuuuuu que motivada estoy  =)


¡Alegría , alegría, que no se diga!


Un beso enorme a todooooos

lunes, 14 de febrero de 2011

Todo lo bueno se acaba, pero no hay que estar tristes.

Carlos ya está volando a España y yo retomando el trabajo después de estas minivacaciones de tres días.
Estoy sorprendida del buen humor con el que estoy empezando la semana. Me imaginaba que volvería a estar un poco chof, pero que va, todo lo contrari, y más mentalizada que nunca de que mes y medio no es nada.


Cómo habreis visto he estado un poco desconectada estos días. Sinceramente de poco me servía llevarme el ordenador al hotel si me iba a pasra el día fuera y el Wifi sólo era gratis en la cafetería.
Pero bueno, retomemos dónde lo dejamos.

Después de nuestro paseo por Thal y la toma de contacto con Graz, volvimos a casa. Ya no anochece tan pronto, pero a las 6 el sol ya se ha puesto y las temperaturas se desploman. En estas circunstancias una no está para ir de fiesta, y menos si ha estado de aquí para allá toda la mañana.
Sorpresa la que se lleva Sonja al vernos aparacer a las 7 de la tarde. Contaba con que hasta las 12 ni nos vería el pelo...ilusa.
Hay que ver cómo se nota la presencia de Carlos. Está adorable, de lo más parlanchina, pero eso sí, sufre algún patinazo. Hubo dos ejemplos muy buenos, el primero sirvió para que nuestro invitado diera fe de que esta mujer está un poco girada; y el segundo....bueno mejor os lo cuento.

Estábamos picando algo a la hora de cenar. Sentados, manteniendo una conversación normal. No recuerdo a santo de que vino, pero Sonja empezó a relatarnos su experiencia embarazada y cómo por acto reflejo se pegaba en la barriga cada vez que una de las niñas le daba una patada. Dice que no podía controlarlo y que su subconsciente lo hacía para evitar que el pie traspasara la barriga.
Fué un momento cri cri cri (piénsese en sonido de grillos) de sonrisa forzada. Sobra decir que estábamos flipando en colores.

Y ahí no acaba la cosa. No os haceis una idea de lo nerviosa que estaba con la visita. No dejaba de decir "clro, es que a mi me gusta quedra bien con mis invitados" "que todo esté impecable y me vean cómo una buena anfitriona"
La buena mujer se lució. Desaparecí dos segundos y cuando volví a entrar en el comedor la estampa era, Carlos en una cabecera de la mesa muerto de la vergüenza, las niñas cada una en un lateral de la mesa cenando y cantando y gritando...y por último Sonja, en la otra cabecera, tenedor en mano y sartén en mesa. Sí, estaba cenando los restos de la salsa bolognesa que yo había hecho directamente de la sartén  y sentada frente a un invitado que no daba crédito.
Mientras observaba la escena yo no dejaba de repetirme, "y ésta fue la finolis que esta mañana me hizo planchar las ya planchadas sábanas por que tenían dos arruguitas y no quería que Carlos pensara que alguien había dormido antes en ellas...."
Se lució jejejeje

La mañana del viernes, todavía recuperándonos de las fuertes emociones vividas la noche anterior, preparamos las mochilas con lo indispensable para sobrevivir dos noches fuera de casa. Por fin nos íbamos al centro.
Justo al cruzar la puerta, llegó Ico. Carlos y el sólo tuvieron 10 segundos de presentación, pero fueron más que suficientes. Yo quería empezar mis vacaciones.
Un par de autobuses después llegábamos a nuestro destino. Un hotel con fachada ochentera de colores pastel que, si no te has informado antes, no invita nada a entrar.

Sólo dos tipos de habitación, 20€ y unos metros cuadrados de diferencia entre ambas. Moderno y sencillo. Con lo básico. Pared corredera que o bien cierra el vater o bien la ducha. Lavabo al lado de la cama y una barra metálica a modo de armario.
Dicho así suena un poco cutre, pero que va, todo tiene su sitio encaja a la perfección.
 



De nuevo nos metimos en la ciudad, a callejear vamos. Viendo muchas de las cosas que ya conocía de mis paseos en solitario y descubriendo muchas otras guía en mano.
Tengo que decir que las vistas de la ciudad desde lo alto de la colina son impresionantes. Además llama la atención la ausencia de ruido. Es un sitio muy tranquilo y los jardines deben ser muy bonitos en verano.
Ya dicen que es uno de sus atractivos turísticos, pero claro en invierno poco se puede apreciar. Cero flores y árboles pelados, sólo se salva algún arbusto.

Nuestra primera noche en el centro tuvimos "cena romántica" a cuenta del hotel. Tenían una oferta especial por ser San Valentín y si reservabas mínimo una noche y el desayuno de un día te regalaban una cena.
Fondue a la luz de una minivelita y acompañado de un florero de diseño con UNA rosa.
Fue todo un detalle y tanto la cena como el postre...buenísimos.
Pero lo mejor estaba por llegar. El buffet!! ayyyyy que desayuno!!
Vale le faltaban los ibéricos, pero comí huevos y bacon cómo si hiciera meses que no probaba bocado. Amorticé el desayuno por los dos y por los vecinos de las mesas cercanas. Creo que probé todo lo que había. Vamos que las dos veces estuvimos casi una hora y media, así que haceros una idea.
Y es que una necesita combustible para las caminatas que nos dábamos.

El sábado tocó visita al castillo de Eggenberg. Uno de los más antiguos de Austria. Una pena que lloviznara un poquillo. Está claro que esta no es la mejor época. Los jardines de alrededor lucen mejor en primavera y con todos los pavos reales que tienen, ni que decir.
Hicimos la visita completa. Viendo todos sus cuadros, y esculturas, y monedas....pero lo interesante estaba cerrado. Con caras largas nos fuimos sin ver el salón de baile y algunas de las habitaciones ohhhhh
¡Una buena excusa para volver!

Por lo demás caminar, caminar, caminar, tranvía, caminar y algo de shopping que siempre ayuda a liberar tensiones.
Probamos la gastronomía típica como es el apfelstrudel, el krapfen o una buena wurstel rellena de queso.

Creo que en etsos tres días hemos probado y visto todo lo que se nos ofrecía, por lo que se puede decir que el balance es más que positivo.

Nos hemos reido y yo, por lo menos, he desconectado un poco y recargado las pilas

Ahora a darlo todo en la recta final!!

Cuidaros mucho